miércoles 25/5/22

Siempre se recomienda desmaquillarse al llegar la noche, fundamentalmente por motivos higiénicos. Pero es una práctica que algunas veces, por cansancio o falta de tiempo, no se hace. Un caso extremo lo ha protagonizado Theresa Lynch, una mujer australiana de 50 años que casi pierde la vista por llevar hasta 25 años sin quitarse la máscara de pestañas en profundidad.

A consecuencia de esto el producto se le había acumulado bajo los párpados, lo que le provocaba una irritación y una “sensación muy incómoda”, como se han hecho eco varios medios internacionales. Al acudir al médico para encontrar una solución, el profesional se encontró con numerosas protuberancias calcificadas de color negro en aquellos puntos donde el rímel se había acumulado. La solución fue pasar por quirófano para no perder la vista.