jueves 2/12/21
ENTREVISTA

Un cántabro puede ganar la Concha

Miguel Ángel Ruiz Camus, remero en el club vasco Urdaibai Arraun, compite este fin de semana en la Bandera de la Concha, título con el que haría una “temporada perfecta”.

Miguel Ángel Ruiz compite en la Concha con Urdaibai
Miguel Ángel Ruiz compite en la Concha con Urdaibai

El remero cántabro Miguel Ángel Ruiz Camus (1978) compite con el club vasco Urdaibai Arraun por la Bandera de la Concha este fin de semana, el título más prestigioso del remo y el que más le motiva ganar. Desde los catorce años ha dedicado su vida a su pasión por el deporte y el entrenamiento, que le ha permitido ganar numerosos títulos.

¿Qué le llevó a comenzar en el mundo del remo?

Empecé a entrenar por mediación de mi padre en La Maruca, con catorce años. Allí estuve cinco, y luego pasé a Santander. Desde aquí fui a Astillero en sus años buenos con José Manuel de Francisco, que era entrenador y el que me llamó. Durante los seis o siete años que estuve allí lo ganamos todo.

Cuando se acabó el ciclo fui a Euskadi. Estuve en Kaiku tres años, donde gané dos Conchas, dos Campeonatos de España, una Liga. De Kaiku vine un año a Pedreña, pero no salió bien. Quedar cuarto o quinto no era lo mío, así que me llamaron de Bermeo y me fui para allá. Llevo ya tres años, con dos Campeonatos de España y esperemos que dos Conchas.

Desde los catorce años dedicándose al remo. Ahí hay mucha pasión por el deporte.

Cuando mi padre me lo dijo yo ni siquiera sabía lo que era el remo. Lo probé, me gustó y cada año me entra el gusanillo de seguir.

Tiene una carrera larga, con muchos títulos. ¿Piensa en retirarse?

En realidad lo pienso desde hace años, pero me gusta el entrenamiento y el ambiente, y me impulsa a renovar cada año. Pero me gustaría mucho ser entrenador. No sé si lo dejaré o no. Si me hubieras preguntado hace tres meses, hubiera dicho que sigo más. Viajes de ida y vuelta todos los días, el cansancio, … pero ahora que estoy en un equipo puntero y que ganamos, termino y ficho otra vez, seguro.

¿Ha tenido que sacrificar muchas cosas por el remo?

Mucho. Estoy casado y tengo dos hijos, y en verano les veo lo justo. Trabajo por la mañana, salgo a medio día, como y me voy en coche. Son 130 kilómetros de ida y 130 kilómetros de vuelta, y dos horas y cuarenta minutos de coche todos los días. Si a eso sumamos las más de dos horas que estoy allí, llego a casa a las once y no les veo. Y eso es lo que más cuesta.

¿Qué atrae del remo a un joven? ¿Qué le lleva a dedicarse a este deporte?

Creo que la competición, la vida con los compañeros. Es un ambiente muy especial si te gusta el mar.

¿Y cuál es la rutina de entrenamiento?

Ahora, con el buen tiempo, es trainera, trainera y trainera. En invierno es mucho en tierra, mucho gimnasio, mucho ergómetro (máquina de remo) y correr. Se trata de ponerse en forma y los fines de semana salir con el bote.

Ahora está en Euskadi. ¿Va y vuelve todos los días para entrenar?

Ahora todos los días. Empezamos a entrenar a finales de noviembre, y en invierno voy a entrenar solo sábados y domingos. Algunas veces solo los sábados. A medida que pasa el tiempo voy añadiendo días. En febrero suelo incluir un día entre semana, y a partir de mayo ya voy todos los días salvo el de descanso.

¿Cómo afronta la Concha de este año?

Es muy dura. Con Hondarribia, que son los rivales, llevamos todo el verano compitiendo. El otro día remamos juntos en distinta tanda y nos sacaron una renta de 1,92 segundos. Los dos juntos en la misma prueba va a ser duro, pero no creo que la diferencia vaya a ser de dos segundos.

Ganarla este año sería hacer una temporada perfecta. Hemos ganado el Campeonato de Vizcaya, Euskadi y España, y con la Concha sería un recorrido perfecto. Si conseguimos ganarla sacaré la bandera de Cantabria. Ya lo hice el año pasado gracias al entrenador, que me consiguió una. Y este año pienso repetir.

La Bandera de la Concha siempre es el momento más especial del año.

Si al final ganas la Concha, haces la temporada. Hondarribia ya ha ganado la Liga, creo que tiene 11 banderas ganadas, pero al final el que gane la Concha es el que hace la temporada. Si gano la Concha, la Liga puede quedarse en otro equipo.

¿Cómo es lograr la Concha con una trainera cántabra?

Ya he dicho que ganar la Concha es hacer la temporada, pero hacerlo con una de tu pueblo y con tus amigos es increíble. Es una experiencia que, a quien le gusta el remo, le pone la piel de gallina.

¿Qué tiempo esperan para la Concha?

La verdad es que no lo sé. Las previsiones empezaron dando un metro y medio de oleaje, pero han pasado a medio metro, lo que es prácticamente liso. Decían que podía llover, luego que no. A nosotros nos gusta más con mar, con oleaje. Estamos acostumbrados a entrenar en Bermeo, y allí es mar abierta, con muchas olas y mucha corriente. Nos defendemos bien. Además, Hondarribia es un equipo muy ligero que en liso nos lo va a poner más difícil.

¿Qué valoración hace de la ACT?

Si se llega a ganar la ACT sería un gran logro. Tendríamos todos los títulos. Yo gané la primera edición de la ACT con Astillero en 2003.

¿Ha sufrido muchas lesiones? ¿Cuáles son las más habituales?

Antes no tenía ninguna, pero ahora cada vez son más frecuentes. Sobre todo de espalda, lumbares, cuello. Pero son lesiones habituales: tirones, contracturas. Después de tantos años se nota mucho el peso de la competición. Este año no he tenido muchos problemas, pero el anterior había días que, después de volver en coche tras entrenamientos fuertes en verano, no podía bajarme del coche, y necesitaba entre cinco y diez minutos para estirar. Era más un efecto de conducir que del propio entrenamiento.

Usted estuvo en Kaiku. El equipo ahora está muy lejos de lo que llegó a ser.

Kaiku tampoco está a tanta distancia de nosotros, creo que son trece segundos. Yo viví sus años buenos. En 2009 ganamos la Concha. Su época buena fueron los años 70; luego una nueva directiva logró levantarlo.

¿Se ha notado mucho la salida de patrocinadores en el remo?

Se ha notado. Muchos ni siguen, pero también ha sido importante el descenso de la inversión.

El panorama del remo en Cantabria no es bueno, sobre todo si pensamos en Castro y Astillero hace unos años.

Sí, ha habido unos años que han tenido unas buenas inyecciones de dinero, tanto de las instituciones como de patrocinadores que permitieron un movimiento a partir de 2000. Con dinero puedes tener fichas, material, traes remeros. Fueron años muy buenos, algunos en los que se llegó a ganar todo. Eso se acabó, por el motivo que sea, y ahora la situación es la que es. Sobreviven como pueden, y bastante están haciendo.

¿Sigue habiendo cantera en Cantabria?

Hay poca. Los jóvenes ahora tienen otros intereses, y el remo requiere mucho sacrificio. Hay algo de cantera en Camargo, que ha tenido años con muchos chicos. Santoña y Astillero tienen algo, pero el problema es que empiezan diez y terminan dos.

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