jueves 9/12/21
TEATRO

‘Hoy no me quiero levantar’ en Maliaño, Astillero y Los Corrales

La obra de la compañía Ábrego es un alegato contra el bullying, y está siendo demandada en toda España.

La compañía Ábrego representa 'Hoy no me quier levantar'
La compañía Ábrego representa 'Hoy no me quier levantar'

La compañía de teatro Ábrego representará la obra 'Hoy no me quiero levantar' contra el bullying a Maliaño, Astillero y Los Corrales de Buelna.

El montaje se presenta este martes en el centro cultural La Vidriera de Camargo y el miércoles, en el teatro municipal de Los Corrales, dentro de la campaña escolar 'Cole al teatro'. Y la semana que viene lo hará en la Sala Bretón de Astillero, gracias a un convenio con el Ayuntamiento.

Según la compañía, la obra responde al esquema de producción de 'Ábrego', basado en el equilibrio entre principios éticos y estéticos.

'Hoy no me quiero levantar', de Pati Domenech, es "un claro ejemplo" de esta política de compromiso, motivo por el cual la obra está siendo demandada en toda España. Interpretada por Carlos García Escudero y Pilar Revuelta, responsables educativos y culturales la incluyen entre sus medidas de prevención del acoso escolar.

Por un lado, aborda uno de lo problemas más acuciantes que acechan al sistema educativo y, por ende, a toda la sociedad: el del acoso escolar, también llamado bullying. Se trata de un fenómeno de "raíces violentas", que "en demasiadas ocasiones" va asociado a conductas xenófobas, y que "es más habitual de lo reconocido".

Ábrego pretende con esta obra reflexionar sobre el tema e incluso servir de "profilaxis" en las mentes de los jóvenes espectadores, pero también en las de padres y educadores.

La obra trata de mostrar verosimilitud y causar el efecto de que los hechos que se reflejan en la escena están extraídos de la realidad, lo cual, causa una "fuerte impresión" en el espectador.

Se trata de una apuesta de teatro social con estética contemporánea, en un montaje en el que se entrecruzan dos historias. Una contada en primera persona, la del joven que sufre acoso en silencio, que "desea que no comience un nuevo día en el que tener que enfrentarse a la constante humillación de unos compañeros que no saben de compasión, comprensión o empatía, frente al que consideran débil y vapuleable".

Y una segunda historia contada en tercera persona, por alguien que asiste como espectadora al "linchamiento moral" de una nueva alumna que se incorpora al centro, y que finalmente toma partido por la víctima en un acto de justicia elemental y que a muchos sorprende.

"No queremos caer en la descripción realista del relato tremebundo de unos hechos deplorables, sino indagando en la conciencia del público, plantearles la necesidad de implicarse emocionalmente con las víctimas", explica Ábrego.

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