viernes 20/5/22

Los accidentes están a la orden del día. Si bien podemos implementar muchas estrategias preventivas para que nuestro entorno sea muy seguro, nunca estamos del todo a salvo porque hay situaciones que no podemos controlar en un 100 por ciento. 

Debido a esta realidad existen mecanismos, herramientas y dispositivos que nos ayudan a reaccionar de una manera eficiente ante emergencias, de manera tal de salvar nuestra vida y, en el mejor de los casos, procurar que nuestros bienes y objetos preciados no sufran daños.

Cuando hablamos de accidentes domésticos, que son los que se suscitan en el hogar, podemos clasificarlos en diversos niveles. Desde los más leves hasta aquellos que pueden salirse por completo de control y terminar en una tragedia. Entre estas amenazas, el fuego es uno de los más temidos porque además de hacer estragos en bienes materiales, puede acabar con nuestras vidas. 

Por tal razón, tener a la mano herramientas efectivas que nos permitan combatirlos es vital. Los extintores son dispositivos portátiles que están especialmente diseñados para combatir fuegos incipientes. De hecho, este tipo de elemento debe estar instalado de forma obligatoria, según las leyes y normativas vigentes, en espacios públicos, empresas, oficinas y demás recintos. En el hogar también es importante contar con uno. 

Existe un extintor para combatir diferentes tipos de fuego, así como también hay recomendaciones específicas para el uso de cada uno de estos dispositivos. 

¿CUÁLES SON LOS TIPOS DE FUEGO QUE EXISTEN?

Antes de hablar de los diferentes tipos de extintores es importante conocer los tipos de fuego. No todos son iguales, se derivan de diversos combustibles o materiales inflamables. En Europa los fuegos están regulados con la norma UNE-EN 2-1994/A1: 2005 y se pueden mencionar 5 clases de fuego, de acuerdo a la naturaleza del combustible que los origina. 

A partir de esta clasificación se han fabricado extintores con equipos manuales para la protección contra los incendios.

Entonces, los 5 tipos de fuego son los siguientes:

Fuegos sólidos (clase A)

Este tipo de incendio contiene sólidos que son inflamables como las brasas que suelen ser de madera, goma, papel, tejidos e incluso algunos plásticos. 

Fuegos sólidos (clase B)

Son incendios que contienen líquidos inflamables como la gasolina, el aceite, petróleo, alcohol, pintura e incluso, algunos sólidos que se licuan como el asfalto, cera, parafinas, y plásticos. 

Fuegos gasíferos (clase C)

Estos fuegos implican gases inflamables como el gas natural o metano, el propano, butano, acetileno, hidrógeno, entre otros. 

Fuegos metálicos (clase D)

Son incendios que contienen combustibles que son metálicos como por ejemplo, el sodio, potasio, magnesio y otros que se ven reducidos en forma de virutas finas como el aluminio. 

Fuegos grasosos o de aceite (clase f)

Son incendios que provienen o son provocados por dispositivos de cocina y contienen líquidos como aceites y grasas. Su comportamiento es diferente al del resto de las clases de incendios anteriormente mencionadas. Por eso, en el año 2005 se creó esta nueva categoría, ya que no se podían usar los mismos agentes extintores. 

TIPOS DE EXTINTORES QUE HAY EN EL MERCADO

Ahora que sabemos que existen diferentes tipos de fuego, es lógico suponer que también hay diferentes clases de extintores. Es evidente que se debe usar el correcto para combatir cada uno de los incendios que pueden producirse. 

Lo cierto es que es muy importante elegir el extintor adecuado para cada tipo de incendio y así sentirnos debidamente protegidos. Por supuesto, el hecho de conocer a qué tipo de fuego nos enfrentamos, nos ayudará a tomar las decisiones más acertadas para que el accidente no pase a mayores y el uso de este dispositivo sea lo que acabe definitivamente con la amenaza. 

Está disponible una clasificación de extintores, de acuerdo a su composición. Vemos cuáles son. 

Extintores de agua

Estos dispositivos son los más eficaces para combatir incendios de la clase A. Esto quiere decir que son los que se originan por una combustión de elementos sólidos. Para usarlo con efectividad es importante revisar todo el entorno porque puede ser peligroso utilizarlo en espacios donde hay electricidad, por lo que habría riesgos de electrocución. 

Extintores de agua pulverizada

Estos son adecuados para combatir fuegos de la clase A y B. Así como sucede con el primer extintor, se recomienda no usarlos en lugares con conexiones eléctricas. Son perfectos para usarlos en espacios abiertos como jardines o patios. 

Extintores de espuma

Para los fuegos de clase A y B son ideales, pero también son los adecuados para combatir fuegos de la clase F. Este tipo de extintor descarga la espuma sobre el fuego que se origina por grasas y aceites. El componente (espuma) es el encargado de aislar y enfriar el combustible, haciendo que se enfríe hasta apagarse. De esta manera, también se evita la producción de una reignición (que se encienda nuevamente). Por lo tanto, son ideales para tenerlos en las cocinas. 

Extintores de polvo

Estos son los más idóneos para combatir los fuegos de las clases A, B y C. El polvo está compuesto de químico seco que además, es bueno para contener riesgos de un fuego de clase D. Con los extintores de polvo no hay riesgos con la electricidad, así que son los más recomendados para tener en oficinas, casas y edificios. 

Extintores de CO2

Se utilizan en lugares donde hay equipamiento eléctrico. A diferencia de los extintores de polvo, estos no dejan manchas, pero hay que tener un cuidado importante con su uso, puesto que se roban el oxígeno que hay en el entorno y puede ocasionar intoxicaciones. A pesar de ello, son apropiados para combatir fuegos de las clases A, B y C. 

POR QUÉ CONVIENE HACERLE MANTENIMIENTO A LOS EXTINTORES 

Al ser dispositivos de alta utilidad para prevenir incendios, lo más aconsejable es asegurar que siempre estén listos para usarse de la forma correcta. Por eso, es vital hacerles mantenimiento y además, recibir formación sobre su uso, ya que esto también ayudará a que la herramienta cumpla a cabalidad con su función principal.  

Comentarios