lunes 23/5/22

Las zonas costeras cántabras han disfrutado de un ambiente estival, con buenas temperaturas y los primeros chapuzones del verano, pero la prudencia ha destacado sobre todas las cosas. Desde que en la medianoche del viernes Cantabria y el País Vasco, dos territorios que "tienen gran dependencia", en palabras del Presidente de Cantabria, salieran del estado de alarma, el flujo de turistas de la comunidad vecina a las playas del litoral oriental de la región o a sus segundas residencias ha sido fluido, con un tráfico algo más denso en las primeras horas de la nueva normalidad, pero sin alcanzar las colas a las que cae rendida la A-8 durante cualquier verano. Una carretera que este sábado mostraba tranquilidad durante toda la jornada, lejos de los que la mayoría de los ciudadanos se temían en este inicio de la ‘normalidad’.

Imagen de la cámara de Tráfico en la A-8 a la altura de Saltacaballos a las 10.40 horas de este sábado 20 de junioImagen de la cámara de Tráfico en la A-8 a la altura de Saltacaballos a las 10:40 horas de este sábado 20 de junio

Muchos vizcaínos se han quedado en sus localidades y han acudido a sus playas más cercanas. Mientras, los cántabros han seguido la misma tónica y se acercaban a las playas deseosos de disfrutar de las últimas horas primaverales y dar la bienvenida al verano a la orilla del mar. Y, para sorpresa de muchos, se han encontrado con arenales, por lo general, sin aglomeraciones. Parece que muchos vecinos vizcaínos han querido evitar la previsible desbandada del primer fin de semana fuera del estado de alarma y la constante apelación a la responsabilidad ha tenido sus frutos. La nueva normalidad ha dejado atrás a los ‘running’ que acostumbrados a ver la fase 1, y ahora son los arenales los que se llenan de deseosos de disfrutar de las buenas temperaturas. Pero sin olvidarse de la prudencia a la que apelaba Revilla en el acto de escenificación de la apertura de circulación entre Cantabria y Euskadi este viernes. Las playas han mostrado, por lo general, una estampa tranquila. “Se está muy bien, me esperaba más gente”, afirma Gloria, que ha querido estrenar la nueva normalidad desde la playa de Isla, una de las que previsiblemente podrían albergar más turistas vascos.

Playa de Isla este tardePlaya de Isla este tarde

En este fin de semana se preveían más de 50.000 desplazamientos de vehículos del País Vasco hacia localidades del litoral oriental de Cantabria como Noja, Laredo y Castro, en un inicio del verano atípico, para lo que la DGT extremó precauciones con controles por aire y tierra. 

 

 

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