martes 17/5/22

UGT ha cuestionado que los seis albergues dependientes del Gobierno de Cantabria estén preparados para acoger a refugiados del Aquarius, tal y como anunció el propio Ejecutivo autónomo cuando ofreció su colaboración al Gobierno español. En este sentido, el sindicato denuncia que estos centros han visto recortada su plantilla un 25% desde el año 2010 y están cerrados en su gran mayoría la mayor parte del año.

Según señala en un comunicado de prensa la sección sindical de UGT en el Gobierno de Cantabria, la destrucción de empleo público en los últimos años ha provocado que los albergues estén escasos de personal o directamente no tengan ningún trabajador”. De hecho, asegura que “se restringe cada año la oferta de plazas para adaptarla a la plantilla disponible para dar servicio o, simplemente, se cierra directamente la central de reservas en determinados períodos del año”.

UGT señala que actualmente solo hay dos albergues de la red regional dependiente de la Administración autonómica con personal. Estos son el Gerardo Diego de Solórzano, que cuenta con ocho trabajadores para atender 84 plazas cuando en 2010 tenía 11; y el de Brañavieja, con una plantilla de seis trabajadores, uno menos que hace ocho años, para dar servicio a otras 40 plazas.

Los demás albergues, como el de Loredo (52 plazas), Tama (40 plazas), Tresviso (30 plazas) o el de San Vicente del Monte (42), “simplemente no tienen personal asignado, pese a la labor social que realizan sobre todo para los jóvenes”, denuncia UGT, que ha criticado que “la escasez de plantilla y las malas condiciones de trabajo” en estos establecimientos desde que en 2010 comenzaron los recortes en el sector público y “se empezó a no reponer los puestos de trabajo vacantes por jubilaciones o bajas”.

UGT ha criticado “la escasez de plantilla y las malas condiciones de trabajo” en estos establecimientos

Asimismo, el sindicato ha precisado que en los albergues en los que existe un convenio entre el Gobierno regional y algunos ayuntamientos “la situación es igual de precaria” y sólo en dos de ellos, Modesto Tapia de Rucandio y Gargantía de Ruiloba, “existe al menos un trabajador en cada uno de ellos para atender a los usuarios”.

Para el sindicato, “no es de extrañar que la mayor parte de los albergues de la red regional estén cerrados la mayor parte del año por esa falta o escasez de personal o que el más grande de todos ellos, el de Solórzano, cierre a partir del mes de octubre y que el de Brañavieja sólo abra sus puertas en algunos períodos del año”.

“DEJADEZ INSTITUCIONAL E INVERSIONES SOSPECHOSAS”

UGT critica que la Consejería de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno de Cantabria “no tenga la más mínima intención de dotar a los albergues del personal necesario, tal y como se ha comprobado -dice- en la última relación de puestos de trabajo aprobada”.

El sindicato rechaza esta “dejadez institucional” con los albergues cántabros y muestra su preocupación por “las sospechosas inversiones” que se están haciendo en la mejora de las instalaciones de alguno de ellos, como en el de Loredo, porque “da toda la sensación de que se están acondicionando para que sean explotados por empresas privadas”, concluye.