jueves 28/10/21
SANIDAD

Los trabajadores de Valdecilla denuncian “el gran fraude” del nuevo Hospital que el PP deja como herencia

69 profesionales firman un documento en el que critican el lamentable estado de las nuevas instalaciones y las dificultades para ofrecer un servicio asistencial digno a los pacientes.

Los trabajadores han criticado el fraude de las nuevas instalaciones de Valdecilla
Los trabajadores han criticado el fraude de las nuevas instalaciones de Valdecilla

Podemos Cantabria denunció al situación precaria de muchos servicios del nuevo Hospital Universitario Marqués de Valdecilla durante el Pleno regional del pasado 22 de febrero. Su palabra podía interpretarse como una crítica política. Sin embargo, 69 trabajadores de Valdecilla, identificados con su DNI, han remitido este jueves un escrito en el que denuncian lo que consideran un “gran fraude” del hospital.

Según señalan en el texto, “el nuevo Valdecilla como instalación hotelera puede alcanzar una buena nota”, pero como hospital “está más cerca del muy deficiente que del aprobado”. A su juicio, “en el nuevo hospital no encontrarán ustedes la más mínima funcionalidad”, a pesar de que solo han pasado “un par de meses” desde que se han iniciado los traslados a “tan esplendoroso hospital”.

Dos meses en los que, han señalado, “nadie se ha molestado en considerar la humilde opinión de los trabajadores del centro”. “Hemos podido ver, una vez más, cómo nuestros dirigentes políticos se apuntaban el tanto sobre su construcción, su financiación, el éxito de su gestión... También hemos podido ver cómo los medios de comunicación local daban cuenta del evento y, una vez más, se quedaban en lo externo, en la fachada”, han afirmado los profesionales.

La opción que da el hospital ante las quejas de los pacientes es la siguiente: “Estas son las condiciones, si no está de acuerdo puede pedir el alta voluntaria”

Tras más de una década de obras, y 16 años después del accidente, la tercera fase del nuevo hospital y sus “flamantes instalaciones” no dejan en buen lugar a muchos de los “llamados responsables”, pues aunque el proyecto y diseño pueda haber dejado un hospital moderno y bonito, su funcionalidad deja mucho que desear.

“El reparto de los espacios está pensado para que los trabajadores empleen más tiempo en recorrer pasillos que en atender a los enfermos: almacén en la zona sur, medicación en la zona norte, lencería en la zona sur, útiles de aseo en la zona norte, etc.”, han denunciado los trabajadores. A esto se suma el “mal llamado ‘control’ de enfermería”, desde el que “apenas se controla nada de lo que ocurre en la planta. Sólo están a la vista 8 de las 24 habitaciones”.

Las deficiencias también se trasladan a las habitaciones, cuyos timbres “se han dejado ‘escondidos’ en los marcos de unas puertas retranqueadas”, lo que a su juicio obliga a recorrer el pasillo “buscando la luz”, o desplazarse hasta el control para saber quién llama.

“Nos vendieron la idea de habitaciones individuales con sofá cama para acompañantes. Luego, en voz más baja, nos dijeron que cabía la posibilidad de doblar y ubicar dos pacientes”, han recordado. La realidad refleja que la posibilidad se ha convertido en una práctica: “las habitaciones dejan de ser individuales, el sofá cama se retira y el segundo paciente se sitúa frente por frente del primero, no en paralelo”, por lo que están unidos por los pies de la cama. “La intimidad es un bien de lujo que el hospital no puede ofrecer”, han concluido.

Las comodidades tampoco parecen ser una prioridad en este nuevo hospital de Valdecilla. “El segundo paciente no dispone de televisión (el primero sí), controla solo una cortina (el primero, dos), dispone de dos llaves de luz (el primero de 3)”, aunque lo más grave es que esa segunda cama no tiene “instalación de aspirado”, por lo que ante atragantamiento o flemas “hay que pedir que traigan un acople”.

Ante esta situación, lo normal es que cualquier paciente se niegue a ser atendido de ese modo, pero la opción que le va a dar el hospital es la siguiente: “Estas son las condiciones, si no está de acuerdo puede pedir el alta voluntaria”.

Desprecio hacia los trabajadores

Los 69 firmantes denuncian igualmente que las áreas de trabajo y estar de auxiliares y enfermeros “adolecen de un notable desprecio” hacia ellos y hacia unas condiciones de trabajo mínimamente adecuadas. Como ejemplo han señalado que el área de trabajo, que en realidad es una zona de ordenadores, “se ilumina mediante sensor de movimiento. Si se está trabajando en el ordenador no hay movimiento, luego la luz se apaga”.

“En el cuarto de estar caben sólo tres personas, el resto de la plantilla ha de pedir la vez para entrar”, han ironizado. Igualmente grave es el problema con las ventanas, todas ellas “cerradas con llave. No se ventila ninguna instancia, suceda lo que suceda”, han asegurado.

“Nos encontramos con situaciones de precariedad casi idénticas a las vividas inmediatamente después de la caída del edificio de Trauma”, han denunciado

Aunque los trabajadores reconocen que pueden ser “datos anecdóticos”, la realidad es que son “múltiples inconvenientes que interfieren en la realización de nuestra labor y repercute en la calidad asistencial”.

A esto se suman los mensajes de austeridad y sacrificio que desde las administraciones públicas se han lanzado “durante más de una década” a trabajadores y pacientes, pidiendo sacrificios y generosidad. “Los trabajadores hemos visto muchas cosas y hemos callado otras tantas porque todo era consecuencia del accidente y la situación cambiaría cuando el nuevo Valdecilla estuviese terminado”, han recordado.

Pero después de todos esos “esfuerzos, nos encontramos con un hospital que es un fraude”. “Nos encontramos con que no hay espacio para unas consultas, con situaciones de precariedad casi idénticas a las vividas inmediatamente después de la caída del edificio de Trauma”, han denunciado.

“Eso sí, de todo este desaguisado nadie se va a hacer cargo. Los que se pegaban por ponerse la medalla al acabar la obra desaparecen cuando se les pide responsabilidades de un dinero de todos, invertido de esta manera tan chapucera”, han criticado los trabajadores, quienes consideran que “lo peor es que después de haber estado viviendo una situación precaria durante quince años, sostenidos con la esperanza de un nuevo hospital, ahora nos enfrentamos, si nadie pone solución, a una situación precaria para siempre y sin esperanza ninguna”.

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