lunes 25/10/21
FEMINISMO

“¿Por qué todo el mundo sabe dibujar un pene y no una vagina?”

Eva Montes, de Mujeres Jóvenes Cantabria, destaca que el feminismo de hace medio siglo “se centraba más en los derechos laborales o en los anticonceptivos”, mientras que “ahora se pone el foco en todo, incluidos los micromachismos”.

La asociación juvenil ofrece atención personal mediante cita previa y atención a distancia a través de un número de Whats App y ha puesto en marcha en Santander una Escuela Feminista con talleres gratuitos.

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Eva Montes (segunda por la derecha) posa junto a otras mujeres de la asociación | Fotos: Mujoca

La asociación juvenil Mujoca (Mujeres Jóvenes Cantabria) nació hace un lustro de la mano de un grupo de amigas que decidieron juntarse, y hoy son una quincena de mujeres de hasta 30 años que han puesto a disposición de adolescentes y jóvenes un punto de información sobre relaciones tóxicas –en el que ofrecen atención personal mediante cita previa y atención a distancia a través del número de Whats App 676884571– y también han puesto en marcha en Santander una Escuela Feminista con talleres gratuitos –con plazas limitadas– para mujeres jóvenes.

“El círculo de la red para atraparte es mucho más grande y las aberturas de esa red son mucho más pequeñas”

Porque algunos problemas no sólo no han desaparecido sino que dan la impresión de estar más presentes que nunca. “El círculo de la red para atraparte es mucho más grande y las aberturas de esa red son mucho más pequeñas”, advierte a este diario la santanderina Eva Montes, socia y trabajadora de Mujoca. Montes carga contra el “mito del amor romántico”, ese que hace que “cuanto más fuerte sea él y peor se porte contigo, mejor, porque tú como bella mujer lo vas a cambiar…”. Y es que “antes podían controlar a su novia siguiéndola, pero ahora hay sistemas de control absoluto; por ejemplo, el control que se ejerce a través del teléfono móvil es una barbaridad: ya no es sólo no hables a esa persona o no te pongas esa falda, sino también no subas esa foto o no contestes ese mensaje, bronca por dar un like a una foto de no sé quién… Todo puede ser registrado y es mucho más fácil saber lo que se ha hecho”, añade. Es verdad que “hay comportamientos que hace 15 años se veían como normales y ahora no”, pero “debemos preguntarnos por qué los más jóvenes siguen llevando a cabo esos comportamientos, y una respuesta puede ser que los papeles de las películas o series muchas veces siguen siendo los mismos de hace 15 años: te gusta un chico malote que es muy guapo y tiene músculos y moto, y también tiene un comportamiento que no te gusta, lo que hace que te eches un poco para atrás… pero al final vuelves”, insiste Montes, que también llama la atención sobre el repunte del “control psicológico”, ese “si me dejas, lo malo que me pase es responsabilidad tuya”. De ahí la importancia de ese punto de información sobre relaciones tóxicas que ha puesto en marcha Mujoca, y al que acuden mujeres “que quieren hacer algo” pero también mujeres “que igual no quieren hacer nada por ahora, pero necesitan contarle el problema a alguien que no sea sus amiga, o a alguien más que a su amiga”.

Y la importancia de los talleres de la Escuela Feminista de Mujoca. El primero, titulado Autodefensa feminista y celebrado el pasado 6 de octubre, corrió a cargo de Susana Reglero –militante feminista y formadora de autodefensa feminista– y constituyó tal éxito de participación que las plazas se agotaron días antes de su celebración. “Se abordó la autodefensa física, tanto a nivel de prevención como de técnicas para defenderte por ejemplo a las tres de la madrugada en una calle oscura, pero también la autodefensa psicológica, el ser capaz de enfrentarse a situaciones que se producen en un concierto o en un autobús lleno de gente”, explica Eva Montes.

“Imagina que estás conociendo a un chico, lo conoces, llegas hasta el final… y al final dices que no; puedes hacerlo”

El próximo sábado, 20 de octubre, se celebrará el taller Desmontando sexualidades opresoras, con la psicóloga, terapeuta y sexóloga Ángeles Romero como ponente. Y las plazas ya están completas. “Imagina que estás conociendo a un chico, lo conoces, llegas hasta el final… y al final dices que no; puedes hacerlo, no tienes que sentirte obligada a decir que sí”, dice Montes al hilo de esas “sexualidades opresoras”. “Y también es necesario que las mujeres empecemos a conocernos por dentro, porque por ejemplo la masturbación sigue siendo un tema bastante tabú entre las chicas”, añade.

El próximo 27 de octubre será el turno de Prostitución, una revisión de la construcción del género, que correrá a cargo de Beatriz Gimeno, política, escritora y activista feminista, por la diversidad sexual y por los derechos de las personas con discapacidad. Sobre la prostitución no hay una postura compartida por todo el movimiento feminista. “Es un tema complicado, el debate está abierto”, advierte Montes, que no obstante sí destaca un argumento “introducido en los últimos años” en el movimiento feminista: el de que “si tienes dinero, puedes comprar lo que quieras”. Un argumento que remite a otro tema de actualidad: la gestación subrogada.

mujocatallerMujeres en el taller Autodefensa feminista, celebrado el pasado 6 de octubre

“Es necesario saber que el ciclo menstrual tiene cuatro fases y que en unas estás más alegre y en otras más triste”

Conociéndonos para disfrutarnos es el título del taller que se celebrará el próximo 10 de noviembre, con las plazas ya completas y con la trabajadora social y sexóloga Izaskun Zarrandikoetxea como ponente. “Es necesario saber que el ciclo menstrual tiene cuatro fases y que en unas estás más alegre y en otras más triste, saber qué nos pasa por dentro en cada una de esas fases, saber que hay un ciclo fértil…”, apunta Montes, que se pregunta “por qué todo el mundo sabe dibujar un pene y no una vagina”.

El próximo 17 de noviembre tendrán lugar dos talleres: Des-oprimidas. Improvisaciones sobre agresiones en la vida cotidiana de las mujeres, también con las plazas ya completas y a cargo de la psicóloga Adelaida Vidal, y Juntas somos + fuertes: asociacionismo feminista, a cargo de Mujoca. “El primero está basado en el Teatro de la oprimida: se trata de hacer de actriz, de ponerte en la piel y salir y enfrentarte a situaciones, y el segundo… bueno, hay que asegurar el relevo generacional”, explica Montes, que anima a “todas aquellas que quieran venir a conocernos” a hacerlo en su local del número 26 de la santanderina calle San Celedonio o a través de su email [email protected] o de sus perfiles en las diferentes redes sociales.

El último de los talleres se titula Islamofobia de género, se celebrará el próximo 1 de diciembre y será impartido por Hajar Samadi, presidenta de la Asociación de Mujeres Musulmanas Bidaya. Montes destaca que “es un acercamiento a la mujer musulmana, que sufre una doble discriminación: por ser mujer y por ser musulmana, y además si lleva velo o si no lleva velo…”. “Antes era más fácil, porque era un problema que estaba allí, pero ahora está aquí, y lo primero es escuchar a esta mujer y que nos cuente por qué llevan velo o por qué no lo llevan, etcétera”, puntualiza la socia y trabajadora de Mujoca.

“Hay mucha gente que se siente atacada por todo: hombres y mujeres, pero no se puede estar al cien por cien todos los días”

¿En qué ha cambiado el feminismo de hoy con respecto al de hace medio siglo?, le pregunto a Eva Montes. “Quizás en que aquel se centraba más en los derechos laborales o en los anticonceptivos y ahora se pone el foco en todo, incluidos los micromachismos, como el manspreading: ¿por qué un hombre tiene que ir sentado en el tren con las piernas abiertas ocupando parte de tu sitio?”, me responde. Hay quien cree que el feminismo está yendo demasiado lejos, me limito a constatar. “Hay mucha gente que se siente atacada por todo: hombres y mujeres, pero no se puede estar al cien por cien todos los días, es muy difícil estar a cada comentario que se hace en televisión, a cada crítica que sale… no se puede estar acribillado de información, hay que saber filtrar, porque si no, te creas angustias que no te merecen la pena”, apunta.

¿Hay un antes y un después del pasado 8M? “Sí; no del pasado 8M como día, sino de las fechas en torno al pasado 8M, unas fechas en las que el feminismo ocupó mucho espacio, se entrevistó a mucha gente y se generó mucho debate para bien o para mal, se visibilizaron cosas pequeñas que se hacían y la gente lo percibió, se abrió y se juntó”, destaca Eva Montes. “Antes se decía ¿para qué bajar al 8M, de qué sirve?”, pero “que aquel día bajara tanta gente le hizo pensar a mucha gente que igual sí sirve de algo salir a la calle y protestar y gritar”, añade. Incluidos los más jóvenes, y es que el pasado 8M “fue muy sorprendente y muy emocionante porque hubo mucha gente pero sobre todo porque hubo mucha gente joven, y no sólo en Madrid o en Barcelona, aquí también, y es que sigue habiendo muchas cosas por reivindicar, y que se sume gente joven –de la que dicen que le cuesta más salir a la calle e implicarse– es muy emocionante”. ¿Tendrá todo esto continuidad? “Recientemente se ha celebrado una reunión en Gijón para decidir qué se hará el próximo 8M, si sólo manifestaciones, como hasta el año pasado, o si otra vez huelga, y aunque algunas territoriales aún están debatiendo, para el 8M de 2019 ya está convocada una huelga laboral, estudiantil, de consumo y de cuidados”.

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