domingo 5/12/21

El Gobierno regional ha iniciado la segunda parte de la campaña de promoción de la leche de Cantabria ‘Yo apuesto por la leche de Cantabria, ¿y tú?’ que protagoniza la jugadora de baloncesto cántabra Laura Nicholls y que tiene el objetivo de fomentar su consumo entre la ciudadanía cántabra, al tiempo que reclama un precio justo para un producto de extraordinaria calidad y apoyar un sector muy vinculado a la historia y la tradición de la Comunidad Autónoma.

El consejero de Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, Guillermo Blanco, ha aprovechado el lanzamiento de esta segunda fase de la campaña para hacer un llamamiento a la población regional para que consuma leche de la región por sus múltiples beneficios y apoye, de esta manera, a un sector “genuinamente cántabro”. Para Blanco, “la leche de Cantabria es única en el mundo.

Es la que mejor sabe y su extraordinaria calidad está testada por los laboratorios más prestigiosos de este país. Hacemos la mejor leche y eso no lo pone en duda nadie”, ha afirmado Blanco, quien ha explicado que el objetivo de esta campaña es contribuir a que este producto deje de estar “tan infravalorado”. “No se puede pagar tan poco por algo tan rico y que cuesta tanto”, ha denunciado.

Si bebemos leche de Cantabria, estamos tomando calidad y estamos ayudando a los nuestros, a nuestros ganaderos, a los que se dejan la piel cada día por garantizarnos alimentos de calidad genuina como la leche”, ha opinado Blanco, quien ha reafirmado el empeño de su departamento para que “se deje de maltratar a este producto y a este sector con unos precios que son de broma”.

Ha abogado por valorar los alimentos que se producen en “nuestros pueblos” y la leche, ha dicho, “es uno de esos productos seña de identidad de Cantabria que nos une como región y contribuye a dinamizar las zonas rurales y alimentarnos como personas fuertes, sanas, activas y felices”. Por todo ello, ha apelado a la implicación de todos los agentes de la cadena alimentaria para lograr un precio justo para la leche y al compromiso del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación de tratar al sector lácteo como una actividad estratégica que, debido a su actual situación de crisis, precisa de actuaciones urgentes e integrales.

“Solo pedimos que se suba unos céntimos el precio porque ahí está la diferencia entre salvar al sector o dejarle morir”, ha avisado el consejero, quien ha lamentado que la actual ley que regula el funcionamiento de la cadena alimentaria en España “no es suficiente ni efectiva” porque, ha lamentado, “una parte muy importante de los precios que se pagan a los ganaderos por la leche que producen sus explotaciones no cubren los costes de producción”. Partidario de volver a poner al sector primario en el centro de la economía regional, Blanco ha asegurado que el Gobierno de Cantabria está desarrollando esta legislatura una serie de medidas encaminadas a identificar la leche con el territorio y apostar por la calidad diferenciada a través del sello de la Oficina de Calidad Alimentaria (ODECA).

Los cántabros consumen 75,4 litros de media al año

También se ha referido al refuerzo de los controles de inspección sobre el precio de la leche porque “nos va a templar el pulso a la hora de perseguir a aquellos que practican la venta ilegal de leche a pérdidas”. “Con nuestra leche y nuestros ganaderos no vamos a dejar que juegue nadie”, ha enfatizado Blanco. Ha recordado que el sector lácteo, como uno de los motores del sector primario en Cantabria que aporta el 6% de la producción total de leche de España, se encuentra “en crecimiento”, dando empleo a 1.023 profesionales, y ha aumentado en los últimos.

Sin lugar a dudas Cantabria es un territorio de referencia para la industria de la leche. Como indicaba Gaspar Anabitarte en el artículo "Momentos clave de la historia de la ganadería en Cantabria" publicado en eldiariocantabria.es, a medida de que los pasiegos se extendían, Santander se convirtió en referencia ganadera de leche, desembocando en la construcción del Mercado de Ganados de Torrelavega en 1973, lo que sirvió para desarrollar el sector lácteo de todo el país. "A principios de del siglo XX (1904) se construye la fábrica Nestlé, en la Penilla, que supone un salto crucial para la industria láctea española. Más adelante, Nestlé se amplió con un punto de recogida en Udalla (Ampuero), para abastecerse de la zona oriental.

El descontento de los ganaderos por los precios de la leche, lleva a la creación de la Cooperativa SAM en el año 1931, por más de 3000 productores de la región, que avalaron el capital social incluso con sus propias fincas. Un envase especial traído de Estados Unidos supuso el lanzamiento de la SAM, consiguiendo una gran cuota de mercado en Madrid. En Cantabria también había un sector quesero y de mantequilla muy importante de pequeños artesanos, que iba desde Campoo hasta la costa. Sin embargo, poco después de la Guerra Civil Española, se prohíbe la elaboración de estos productos porque toda la leche debía ser destinada para consumo directo.

Por lo que muy pocos artesanos pudieron aguantar y no fue hasta varios años después de la posguerra que el sector quesero pudo resurgir. En este siglo se desarrollaron muchas industrias de renombre como Lácteos Morais, La Central Lechera de Cóbreces, Collantes o La Botella Blanca, entre otras y un amplio número de queseros". Además de su factoría de Renedo, posteriormente también contaría con otra planta de producción en Cóbreces.

SAM destacó por sus innovaciones en el ámbito lácteo: introdujo en el mercado español la leche pasteurizada en envase perdido, los refrescos de leche con cacao, la leche en polvo, las leches maternizadas o la leche condensada. Durante la década de 1950 la empresa atravesó una cierta edad de oro en su negocio. En 1977 la empresa se integró en el estatal Instituto Nacional de Industria (INI), pasando a formar parte de La Lactaria Española.

En 1996, el grupo vasco Iparlat adquirió las instalaciones de la SAM en Renedo y las incorporó a su propio grupo empresarial, rebautizándolas como Andía Lácteos. Desde enero de 2007, la cooperativa SAM está integrada en AgroCantabria junto con otras cuatro empresas cántabras del mismo sector.

Sector lácteo

La fusión de cinco importantes cooperativas cántabras (Cooperativa Lechera SAM, Cooperativa Siete Villas, Cooperativa Cuenca del Besaya, Cooperativa Virgen de Valvanuz y S.A.T. Valle de Soba) permitió, en el año 2006, la creación de Agrocantabria (AGC). Supone el principal proyecto de índole cooperativista en el sector agroganadero de la región y uno de los más relevantes de la cornisa cantábrica. Además, a lo largo de las décadas importantes empresas lácteas han surgido, como es el caso de Leche Clem.

Los inicios de Granja La Clementina se producen en 1966 cuando Clemente y Valvanuz contraen matrimonio. Como hijos de ganaderos iniciarán su andadura con una pequeña cabaña de seis vacas en el pueblo de Tezanos, situado en el valle de Villacarriedo, Cantabria. En 1998 sus tres hijos tomaron las riendas del negocio familiar, lo que supone una transformación radical en la explotación. Se emprenden iniciativas para mejorarla y modernizarla. Así se empieza a invertir en la mejora de la base genética de las vacas, lo que es hoy el principal punto de preocupación de la granja.

En el año 2005 el gran aumento del número de reses de la explotación hace que tengan que trasladarse a Villasevil. Un lugar privilegiado con condiciones ideales para la producción de nuestra leche de calidad extra. Así en 2010, la inquietud por mejorar e innovar les lleva al camino de la transformación de la leche para la venta y distribución de la mejor leche fresca, yogures y postres de la mejor calidad que irán directamente de nuestra granja a su casa. En el año 2017, gracias a la alta demanda y por consecuencia a la subida de la producción, deciden trasladar su fábrica a una gran nave industrial, situada en Vargas.

Otro ejemplo de estas explotaciones es el de Leche Cudaña, una empresa familiar, del occidente de Cantabria, que se dedica desde hace varias generaciones al sector agrícola y ganadero. Partiendo de las enseñanzas que sus padres les han fomentado a través de unas líneas de conducta muy claras como: El trabajo, el compromiso, la honestidad, la lealtad, el agradecimiento, la amistad y la familia y apoyándose en la granja, se han diversificado en varias actividades del sector. Esta empresa está dirigida por Ivón Entrecanales y también se dedica a elaborar sus propios quesos, suministrando a importantes fábricas de la comarca.

La importancia de la leche en la historia de la economía y el sector agroalimentario es de vital importancia ya que algunos de los productos más típicos, de los que se ha hecho bandera en la región la utilizan como principal materia prima. Sin lugar a dudas el hojaldre es el dulce emblema de la zona del Besaya. Para conseguir un sabor tan natural como el que consiguen en Confitería Hojaldres en sus tartas de hojaldre y almendra, polkas y almendrados necesitan las mejores materias primas, entre ellas la leche de la tierruca. Desde que abrió sus puertas en el año 1994 de la mano de su fundador se han ganado la confianza de sus clientes gracias a esta manera de trabajar.

Dentro de los derivados de la leche, el queso es seguramente el gran protagonista. En Cantabria podemos encontrar tres quesos con denominación de origen: Queso de Cantabria, Quesucos de Liébana y Queso Picón Bejes-Tresviso. De esta calidad hace gala la galardonada Quesería Quesoba, una empresa de carácter familiar situada en el Valle de Soba, en la que se elaboran quesos artesanos con leche de vacas que pastan en praderas de alta Montaña. Desde 1986 la Quesería Alles se encarga de la elaboración de los quesos más típicos de la zona. Todo el proceso de elaboración que llevan a cabo es artesanal, para conservar el auténtico sabor de antaño. Se trata de un queso azul que se elabora en la región con leche de vaca. Cuenta con denominación de origen protegida desde el año 1994.

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