miércoles. 28.09.2022

La analítica para detectar sustancias tóxicas practicada a la menor atendida la noche del pasado 4 de agosto en el festival Santander Music por un pinchazo con posible sumisión química ha dado negativa, y la víctima ha presentado denuncia por los hechos, pero no por delitos asociados, han informado fuentes de la Policía Nacional.

La joven fue trasladada desde la campa de la Magdalena, donde se desarrollan los conciertos, hasta el Hospital Universitario Marqués de Valdecilla. Durante el festival, la chica se dirigió a los policías que se encontraban en el lugar y les dijo que se encontraba mal y que pensaba que podía haber sido víctima de un posible pinchazo de sumisión química.

Los efectivos activaron el protocolo establecido para estos casos y pidieron asistencia sanitaria. La menor fue atendida en el lugar por los servicios médicos y posteriormente trasladada a Valdecilla, donde le realizaron una analítica, que ha dado resultado negativo en sustancias tóxicas.

La Policía informó a la joven de la necesidad de denunciar lo sucedido, y la denuncia ya ha sido interpuesta, mientras la investigación sigue su curso.

El festival Santander Music 2022, que se celebra desde el 4 de agosto al día 6 en la Campa de la Magdalena, y el concierto de Carlos Baute, el 1 de septiembre en El Sardinero dentro de la Feria Internacional de las Naciones, cuentan con equipos y unidades especializadas ante posibles pinchazos y sumisión química.

Tras las denuncias por pinchazos en el Reggaeton Beach Festival Santander celebrado el pasado domingo, se ha habilitado un equipo específico con un responsable a la cabeza que es el encargo directo de atender este tipo de situaciones, que serán tratadas como "un caso de violencia".

Por el momento, la Consejería de Sanidad del Gobierno de Cantabria no ha encontrado "nada" ni datos que indiquen que ha habido "un problema serio de drogas" tras los pinchazos por posible sumisión química en el festival de reggaeton.

Tras su celebración, se denunciaron nueve pinchazos y se activaron los correspondientes protocolos, que el Servicio Cántabro de Salud (SCS) va a revisar -los que están en marcha en materia de sumisión química y pinchazos accidentales- para adaptarlos a este tipo de "agresión".

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