domingo. 26.06.2022
INCENDIOS

Preocupación entre los cántabros por la proximidad de las llamas a los municipios

El colectivo de ganaderos ha pedido que no se culpabilice a todo el sector, y ha advertido de que estas situaciones se están agravando por el cambio climático.

Los vecinos de las zonas afectadas por los incendios están en alerta ante posibles evacuaciones
Los vecinos de las zonas afectadas por los incendios están en alerta ante posibles evacuaciones

Vecinos de Cantabria de las zonas cercanas a los incendios forestales registrados estos días en la región, en "alerta máxima" por los 80 focos que siguen activos y ante el aviso de fuertes rachas de viento para este lunes, se muestran preocupados y pendientes de los fuegos.

Y también lo están efectivos que trabajan en las labores de extinción de los mismos, que "nunca habían visto un frente como éste". Así se lo han trasladado al jefe de guardas forestales de la comarca de Cabuérniga, César Fernández Crespo, compañeros "de 80 años" de edad.

Crespo ha asegurado que "la mano del hombre está detrás de estos incendios". "Tienen que ser provocados para hacer daño", ha agregado Fernández, que ha apuntado que si los focos aparecen "en medio de una población" es "para hacer daño".

Por su parte, Dolores Díaz, vecina de Bárcena Mayor y que regenta una posada en esta localidad, ha expresado igualmente su preocupación ante los incendios, más tras barajarse la posibilidad de evacuar el pueblo porque los bomberos "no lo veían muy claro".

Así, esta vecina se acostó anoche "preocupada y pendiente" de los focos, que veía "más o menos controlados", al igual que apreciaban también algunos de los turistas que se alojan en su posada. Sin embargo, los ocupantes de una de las habitaciones se marcharon "por miedo".

Al igual que el guarda forestal, Dolores Díaz opina que los incendios han sido provocados. "Donde están los focos, no es fácil que se prenda (fuego) solo". Por eso, apuesta por encontrar a los responsables de los incendios.

El alcalde de Ruente, Jaime Díaz, ha admitido que los vecinos de Bárcena han vivido momentos "muy angustiosos" ante la posibilidad de que "se quemen sus casas". "Pasaron un mal rato anoche", ha señalado el regidor.

No todo es culpa de los ganaderos

ASAJA Cantabria ha pedido que no se culpabilice a "todo" el sector ganadero de los incendios forestales registrados estos días en la región, el 99% de los cuales habrían sido provocados, según el Gobierno autonómico.

"Los ganaderos que viven de su profesión son los primeros afectados en la quema de grandes superficies de monte", apunta la asociación en un comunicado.

Su presidente, Pedro Gómez, defiende que "un ganadero profesional, que vive de sus vacas, no quiere arrasar hectáreas". "Ningún ganadero quiere una Cantabria gris, ya que nuestro potencial productor está en tener tierras verdes", sentencia.

Gómez también ha advertido de que con el cambio climático estas situaciones "van a estar cada vez más presentes", incluso en una Comunidad Autónoma donde siempre ha habido "abundancia de precipitaciones".

Situación dramática

"La situación es dramática, muchos ganaderos llaman a la asociación alarmados y preocupados porque las llamas, lejos de cesar, se avivan con las fuertes rachas de viento sur y la escasez de lluvias", subraya Asaja, que censura a quienes "tildan de terroristas a los ganaderos, culpándoles de ser los artífices de este desastre medioambiental".

"La situación de absoluta emergencia, los medios desplegados para la extinción de los incendios, el riesgo para poblaciones y agentes que luchan contra las llamas, merece que se investigue en profundidad para detener a los culpables", defiende el colectivo.

Y apunta también que en la "oleada de incendios", las llamas "se han vuelto a cebar" con los municipios "más castigados históricamente" por los fuegos forestales: Vega de Pas, Soba y Cabuérniga.

Más prevención

Por eso, Asaja entiende que esta "catástrofe" hace necesario un "replanteamiento" en los planes de incendios, "centrados en la extinción, pero flojos en medidas de prevención".

"Lo ocurrido sirve para reflexionar y ponerse a trabajar, a la mayor brevedad posible, en la elaboración de un Plan de Gestión de Incendios, que ponga especial hincapié en las medidas preventivas como pueden ser: desbroces, concienciación, mesas de participación, seguimiento, etc", concluye el colectivo.

Cambio de enfoque urgente

La Fundación Oso Pardo ha reclamado "un cambio de enfoque urgente" en los planes de gestión de incendios, que potencien las medidas preventivas y "castigos ejemplares para los causantes de este inaceptable atentado medioambiental". También reclama "castigos ejemplares" para los incendiarios la Fundación Naturaleza y Hombre, que insta a provocar "el aislamiento social de los pirómanos".

Para la FOP, los incendios que están asolando estos días la Cordillera Cantábrica, casi todos provocados, han puesto en evidencia que los actuales planes de incendios están centrados en la extinción pero son "insuficientes" en medidas de actuación dirigidas a la prevención.

A pesar de que han "mejorado considerablemente" los protocolos de extinción y se cuenta con personal "altamente cualificado", para la FOP es "indispensable" que los esfuerzos presupuestarios cambien el enfoque y se potencie la partida para la prevención del riesgo de incendios, mediante desbroces para aumentar las hectáreas pastables, concentración de la carga ganadera, limpiezas de caminos en las proximidades de los pueblos, etc.

Asimismo, señala que el alto porcentaje de incendios intencionados exige una profunda reflexión para conocer cuáles son las causas que están detrás de estas quemas. Por todo ello, la FOP insta a consensuar un Plan de Gestión de Incendios con una mesa participativa y abierta, que invite a expertos y representantes de los sectores afectados para conocer mejor las causas y abordarlas de raíz.

FNYH

Por su parte, la Fundación Naturaleza y Hombre denuncia la "escasez de medios disponibles", que ha hecho que el fuego haya  afectado incluso a espacios valiosos de la Red Natura 2000, el Parque Natural de Los Collados del Asón, el Pico San Vicente de Ramales y Soba o en Vega de Pas y San Roque de Riomiera.

Para la FNYH, es necesario un mayor apoyo a los efectivos de extinción de incendios forestales y tener muy en consideración la opinión de los agentes del medio natural; así como provocar el "aislamiento social" del pirómano. Al respecto, señala que en el medio rural, en la mayoría de las ocasiones, se conoce quien quema reiteradamente, pero no se hace un seguimiento que permita su condena.

También destaca la necesidad de "castigar ejemplarmente a los incendiarios, entre otros motivos para motivar y por respeto a las brigadas que arriesgan la vida en los incendios"; así como materializar y hacer cumplir posteriormente la prohibición de que el ganado pueda acceder a los montes quemados, de forma contundente y sin cesiones, dirigiéndolos hacia un manejo con desbroce mecánico o de quema controlada.

También reclama la supresión de las subvenciones a cualquier titular de explotación que sea sorprendido quemando; la supresión de superficies de montes quemados que no deberían poder se elegibles para la percepción de ayudas europeas; implementar cambios en la política de subvenciones que no excluya los pastos arbolados como zonas no elegibles para las subvenciones, tal y como está pasando actualmente y que en España hace "un especial daño".

Suspendida la caza

La Dirección General de Medio Natural ha acordado este lunes suspender hasta el próximo 4 de enero todas las actividades de caza en la Reserva Regional del Saja, a causa de la situación de riesgo derivada del gran número de incendios forestales que se mantienen activos en Cantabria.

Con esta resolución, que entrará en vigor este martes, tras su publicación en el Boletín Oficial de Cantabria (BOC), la Consejería de Medio Rural pretende evitar las situaciones de riesgo para las personas, al mismo tiempo que proteger los recursos naturales, informa el Gobierno en una nota.

Comentarios