viernes. 12.08.2022
PATRIMONIO

Iniciado el procedimiento para sancionar a la Junta Vecinal de Igollo y FNYN por las obras junto a la Cueva de El Juyo

Una de las actuaciones recogidas en el informe de la UC sobre las obras en el entorno de la Cueva de El Juyo
Una de las actuaciones recogidas en el informe de la UC sobre las obras en el entorno de la Cueva de El Juyo

En junio del año pasado terminaba la investigación realizada por la Universidad de Cantabria (UC) para conocer el alcance de los daños producidos en febrero de 2021 en la Cueva de El Juyo por las obras realizadas en el entorno de este espacio considerado uno de los yacimientos arqueológicos más importantes del Magdaleniense cántabro, y que cuenta con protección del BIC. Ahora, más de un año después, la Dirección General de Patrimonio Cultural y Memoria Histórica ha iniciado el procedimiento para sancionar a la Junta Vecinal de Igollo de Camargo y la Fundación Naturaleza y Hombre (FNYH) por el impacto de dichas actuaciones, que según el organismo público podría haber destruido la riqueza arqueológica y, por lo tanto, impedir la investigación.

Por el momento, desde la Junta Vecinal no hay reacciones a esta información adelantada por algunos medios y confirmada por eldiariocantabria.es. Fuentes de la Junta Vecinal han asegurado en declaraciones a este diario que “vamos a alegar, es una propuesta de sanción y hay plazo para la alegación que vamos a realizar”, considerando además que “hay mucha base” para hacerlo al basarse en un informe técnico.

Dichas fuentes han preferido no entrar a valorar el fondo de lo ocurrido hasta tener más información, algo que “ocurrirá a finales de la próxima semana”, cuando se hayan estudiado los argumentos para iniciar esta propuesta de sanción. En todo caso, aseguran que “desde la Junta va a haber colaboración en todo momento”, y han remarcado que “todavía no hay sanción”.

La investigación se inició después de que un vecino de Camargo alertara de que se había producido un argayo en la zona. Según el Ayuntamiento de Camargo, el Consistorio tuvo conocimiento de las obras cuando los concejales se dieron cuenta de que la actuación estaba "muy cerca" de la Cueva de El Juyo y lo puso en conocimiento de la Dirección General de Patrimonio.

Las obras, realizadas de “motu propio y sin licencia”, como se aseguró cuando se dio a conocer lo ocurrido, podrían constituir una infracción administrativa grave, pues Patrimonio considera que, aunque no cuenten con autorización, tanto la Junta Vecinal como la Fundación tenían que conocer lo que estaba ocurriendo. El motivo de que la Dirección General se dirija a ambas instituciones es que un convenio firmado por ambas contempla, entre otras actuaciones, algunas a ejecutar en el entorno de la Cueva, si bien reconoce que no las obras realizadas no coinciden con las contempladas en el documento. En todo caso, la sanción podría alcanzar los 10.000 euros, a lo que Patrimonio suma la obligación de ambas partes de restaurar la zona a su estado original.

A este procedimiento se suma, según algunas informaciones, otro abierto contra FNYH y una persona particular por vallar una finca que queda afectada en parte por ese BIC, algo que podría haber destruido parte de la información arqueológica que se encuentra en el entorno de la Cueva de El Juyo.

La cavidad se encuentra en una dolina desarrollada en la parte alta de Igollo, a donde se accede por una pequeña pista que finaliza en propia cueva. Es un sumidero activo con una entrada colmatada por desprendimiento y posee galerías de tamaño medio con fenómenos reconstructivos. El riachuelo recorre gran parte de su desarrollo, que es de unos 300 metros.

Reconocida por el equipo de Camineros de la Diputación en los años 50 del siglo XX, en su primitivo vestíbulo apareció una importante estratigrafía arqueológica de varios metros de potencia, toda ella del Magdaleniense Inferior.

Como recoge la información de la Dirección General de Patrimonio, en el interior de la cavidad se hallaron algunos fragmentos cerámicos pertenecientes a una olla a torneta con el borde muy vuelto, y en una pequeña salita aparecieron varios enterramientos humanos, uno de ellos asociado a un collar de cuentas de vidrio.

Además, en el interior de la cueva se localiza un posible équido grabado realizado mediante incisión gruesa y un panel compuesto de dos prótomos casi simétricos, uno de cabra montés y el otro de cierva, realizados mediante grabado simple profundo y, en el caso de la cierva, posible raspado o estriado en el pecho.

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