viernes 25/6/21
SANIDAD

La oposición pide la cabeza de Real

Podemos y PP coinciden en que tras los ceses de Pérez Gil y González, la consejera de Sanidad sólo tiene “una salida”: dimitir.

Real lamenta la “acusación continua y generalizada” al SCS y el “sobrecoste personal” de sus directivos y dice que en el expediente se aprecian “algunos errores e incidencias contractuales” y que este jueves se nombrará nuevo gerente.

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Luisa Real

Podemos y PP, los dos principales grupos de la oposición en Cantabria, han coincidido este martes en que tras los ceses del gerente del Servicio Cántabro de Salud (SCS), Julián Pérez Gil, y del subdirector de Gestión Económica e Infraestructuras, Francisco Javier González Gómez, la consejera de Sanidad, Luisa Real (PSOE), sólo tiene “una salida”: dimitir.

Podemos quiere que Real “explique los motivos reales de las dimisiones”

El parlamentario de Podemos Cantabria Alberto Bolado ha asegurado que la actuación de Real ha sido irregular “desde el minuto cero”, pues tiene constancia de las “irregularidades” –denunciadas por la jefa del Servicio de Contratación– “desde el pasado 8 de febrero”, y “sólo ha tomado las mínimas medidas que le exige la ley, como la apertura del expediente informativo, y ha dado explicaciones junto con los cargos que ella mismo nombró” por “la labor fiscalizadora que ha venido realizando Podemos Cantabria, sin la cual no nos veríamos en esta situación”. Así, Podemos ha considerado que Real no puede seguir al frente de la Consejería, pues “porque fue quien les nombró, porque ha defendido su gestión, porque no ha actuado y porque o no se ha enterado de lo que ocurría en el organismo autónomo o ha mentido, por lo que si ella no toma la decisión de dar un paso atrás, tendrá que ser el presidente del Gobierno quien adopte esta decisión, ya que es el último responsable”. Bolado ha añadido que Podemos registrará en el Parlamento una interpelación a la consejera “para que explique y valore el contenido del expediente informativo” y “para que explique los motivos reales de las dimisiones”, y ha avanzado que “si no consigue convencernos, exigiremos de manera contundente las responsabilidades políticas que se relacionan al caso”.

Por su parte, la presidenta del PP de Cantabria, María José Sáenz de Buruaga, ha asegurado este martes en rueda de prensa que los ceses de Pérez Gil y González suponen la confirmación y el reconocimiento “por parte de la cúpula directiva de nuestra sanidad pública” de las “graves irregularidades en la contratación denunciadas por el Partido Popular”, pero ha considerado que no son suficientes, pues según la presidenta del PP de Cantabria todo parece indicar que lo que la consejera de Sanidad, Luisa Real, pretende con ambos ceses es “poner en bandeja al presidente Revilla las cabezas de dos altos cargos para dar cerrojazo, para poner punto y final a este asunto”, y con ello “salvar su cabeza”, es decir seguir al frente de la Consejería. “Se equivoca, porque esto no termina aquí”, ha añadido Buruaga, que ha recordado que Real es “la que nombra, la que mantuvo y la que ha respaldado a estos altos cargos directamente implicados en estas irregularidades”, por lo que “la única salida digna” que tiene la consejera “es la de dimitir”. “Con sus comportamientos desde el mes de febrero ha ligado su suerte y su destino al de estos dos altos cargos”, ha enfatizado. La presidenta del PP de Cantabria también se ha referido al presidente autonómico, Miguel Ángel Revilla. “Que abandone la hipocresía en la que vive, que deje de dar la espalda a la realidad”, pues “debe pensar si los cántabros nos merecemos una consejera que cuando hay una denuncia así, la entierra”, ha dicho.

“Me parece muy doloroso a nivel personal porque creo que han realizado una importante gestión”

Por su parte, la consejera de Sanidad, Luisa Real, ha reiterado que las dimisiones de Pérez Gil y González se deben a que están “sometidos a un gran gasto personal” a raíz de las irregularidades denunciadas en los contratos, unas “acusaciones que consideran injustas e infundadas”, ha señalado este martes a preguntas de los periodistas Real, que lamenta ese “sobrecoste personal” y la “acusación continua y generalizada” a “un organismo tan importante para Cantabria como es el Servicio Cántabro de Salud”. “Me parece muy doloroso a nivel personal porque creo que han realizado una importante gestión”, ha considerado.

Así lo ha expresado Real tras conocerse, en la noche de este lunes, la dimisión de ambos directivos, horas después de que llegara a Sanidad el expediente informativo encargado a un inspector médico, que ha encontrado “algunos errores e incidencias contractuales” en una “decena” de contratos de los 40.500 realizados el año pasado por el servicio. Pero “en todas las auditorías aparecen incidencias contractuales”, ha justificado la consejera, que ha hecho “una lectura rápida” del expediente, que precisa ser valorado “más profundamente” y por expertos.

Así, Sanidad ha remitido el informe a la Consejería de Presidencia para su valoración este jueves en la reunión semanal del Consejo de Gobierno, cuando se tramitarán los ceses del Pérez Gil y González –de los que Real ha valorado su “excelente” gestión con aumento de servicios y prestaciones– y se procederá al nombramiento del nuevo gerente del SCS. Además, el documento se ha enviado a Hacienda para que lo traslade a su vez a la Intervención General y a la Comisión de Sanidad del Parlamento, ante la que Real ha pedido comparecer para explicar el expediente, como ya avanzó en la noche de este lunes. Con sus palabras, la responsable de Sanidad ha desvinculado la marcha de los directivos del SCS del informe del inspector, y ha recalcado que han presentado su dimisión por las continuas acusaciones, algo que a nivel personal les resulta “muy duro e insostenible”, además de que Pérez Gil y González consideran que su trabajo no está siendo “eficaz” para el servicio, pues tienen que dedicarse “continuamente” a responder a acusaciones.

En cuanto a los “errores e incidencias contractuales” en algunos contratos, Real ha indicado que “ocurre en cualquier auditoría” y que precisamente “para eso se hacen”, es decir para analizar los procedimientos, detectar errores, solucionarlos y tratar de que no se vuelvan a producir. Asimismo, ha recordado que el SCS está sometido a un control financiero permanente, y que el correspondiente a 2016 se firmó el pasado domingo, 27 de mayo, y ahora se está realizando el del año pasado.

Para finalizar, y a preguntas de los medios, la consejera de Sanidad ha recalcado que ha pedido en reiteradas ocasiones a Intervención que audite el contrato público-privado suscrito la pasada legislatura por el Gobierno autonómico del PP para acabar las obras del Hospital Valdecilla, petición que aunque ha sido desestimada, espera que se realice, pues aunque auditorías e incidencias se hacen y detectan “todos los años, parece que se quiere dar más importancia a unos periodos que a otros”, ha concluido Real.