sábado. 26.11.2022

La sexta ola del coronavirus y la variante ómicron, que ha desatado una rápida propagación del virus, está causando una oleada de bajas por Covid que afecta a los servicios básicos y sanitarios. La explosión de contagios por Covid de los trabajadores, entre los que también se encuentra el personal sanitario, está suponiendo un "colapso" de los Centros de Atención Primaria, donde los médicos están "desbordados" por la prestación de asistencia sanitaria y el aumento de dedicación a la gestión de los trámites de bajas y altas laborales que se han producido desde la aparición de la variante ómicron. 

En concreto, en total casi 4.300 personas de diversos ámbitos estuvieron de baja laboral por Covid en diciembre en Cantabria, un 610% más que en el mes de noviembre, en el que se produjeron 600 bajas por este mismo motivo, según la Asociación de Mutuas de Accidentes de Trabajo (AMAT). 

Ómicron ha disparado así el número de bajas laborales tanto a nivel nacional como regional, que tienen sus consecuencias en los diferentes sectores laborales entre ellos el sanitario propio. Usuarios de centros de salud como el de El Alisal han denunciado a través de redes sociales la inoperatividad del centro debido a “la falta de personal”. “He ido a recoger una baja y han salido a cerrar el centro. No han permitido pasar a la gente que tenían consultas presenciales y nos han dicho que mínimo hasta el miércoles que viene. Por orden del Servicio Cántabro de Salud no atenderán a nadie en ningún centro de salud excepto urgencias”, declaraba una usuaria.

La magnitud de esta sexta ola de Covid ha alcanzado así al funcionamiento de los centros de salud, que no dan abasto ante el aluvión de contagios y bajas, que a la vez tienen que convivir con el resto de asistencia independientemente del Covid.

A nivel nacional esta cifra de bajas se sitúa en 566.175 bajas laborales en el mes de diciembre, lo que supone un incremento del 632% respecto al mes anterior, ha informado AMAT en nota de prensa. Asimismo, a cierre de diciembre quedaban más de 340.000 procesos de baja laboral en vigor, alcanzando máximos de la pandemia, con unos 40.000 procesos más que en los peores momentos de la crisis sanitaria de marzo de 2020.

En este sentido, las mutuas han mostrado su "preocupación" por "el alargamiento innecesario de la duración de estos procesos de incapacidad temporal, lo que además de afectar a los costes de las empresas y a la actividad económica, también repercute muy negativamente sobre las cuentas de la Seguridad Social y del Estado". En concreto, ha detallado que las prestaciones económicas a favor de los trabajadores ha supuesto para las cuentas de la Seguridad Social y del Estado hasta el 30 de noviembre de 2021 un coste de 3.055 millones de euros, a los que habría que sumar otros 2.500 millones con cargo directo a las empresas, por cotizaciones, complementos y mejoras, sin perjuicio del coste de los bienes y servicios que se han dejado de prestar y producir.

Para AMAT, esta situación "podría y debería aliviarse "estableciendo un mecanismo nacional en el que los facultativos tramitaran simultáneamente los partes de baja y de alta en un solo acto médico, con una duración de siete días, de modo que solo tuvieran que contactar de nuevo con el centro de salud aquellos trabajadores que no se hubieran recuperado en ese plazo establecido. Según sostiene, este mecanismo reduciría casi a la mitad el tiempo que los médicos tienen que dedicar a estas gestiones administrativas, con el beneficio que ello tendría en la descongestión de la Atención Primaria, que podría así dedicar "muchos más recursos" a la asistencia sanitaria.
 

Ómicron dispara las bajas en Cantabria, que "colapsan" los servicios sanitarios
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