domingo 26/9/21
CANTABRIA

Una Nochevieja tranquila y sin incidentes graves

No se ha producido ningún accidente de tráfico de gravedad, y los bomberos han realizado ocho servicios "de poca importancia", relacionados sobre todo con pequeños incendios de vegetación por cohetes y petardos.

Estado en el que ha quedado la plaza de Cañadío tras el botellón de Año Nuevo
Estado en el que ha quedado la plaza de Cañadío tras el botellón de Año Nuevo | edc

La última noche del año ha discurrido en Cantabria sin incidentes graves. No se ha producido ningún accidente de tráfico de gravedad y los bomberos han realizado ocho servicios "de poca importancia", relacionados sobre todo con pequeños incendios de vegetación por cohetes y petardos.

En las carreteras de la red autonómica se han registrado dos accidentes de daños materiales y sin heridos, provocados por sendos atropellos de un perro y un jabalí.

Un joven decidió subirse a una de las farolas de la plaza de Cañadío, precipitándose al suelo

A las 3:15 de la madrugada un coche atropellaba a un perro en el kilómetro 5,100 de la CA-146, y a las 4:50 horas, otro turismo sufría un accidente al atropellar a un jabalí en el kilómetro 194,200 de la N-611, han informado a Europa Press fuentes de Tráfico.

La Policía Local ha denunciado a un local de la calle Santa Lucía a las 3:45 horas de la madrugada por tener la música alta por una fiesta y molestar al vecindario, y ha denunciado a cinco personas por miccionar en la calle.

Todavía en Nochevieja, a las 21:30 horas, detuvieron a un conductor que superó en más del triple la tasa de alcohol permitida. Los agentes le mandaron parar en la calle Castilla por cometer una infracción de tráfico y después dio positivo.

SUCIEDAD

En Santander, como cada año, cientos de personas prefirieron acudir a las plazas de Cañadío y Pombo, para hacer botellón como alternativa a los cotillones. Tampoco aquí se dieron grandes incidentes, salvo el momento protagonizado por un joven cuando decidió subirse a una de las farolas de la plaza de Cañadío, precipitándose al suelo y rompiendo la farola.

La calle, como siempre, terminó repleta de bolsas de plástico, botellas y vasos.

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