domingo 24/10/21
POLÍTICA

Motta: “De la Serna tenía interés en degradar algunos barrios de Santander para reformularlos”

La candidata independiente de Podemos Santander propone un modelo de ciudad basado en la participación ciudadana que se adelante y guíe a los partidos políticos.

La candidata independiente de Podemos Santander, Elena Motta
La candidata independiente de Podemos Santander, Elena Motta

Educadora social de 30 años, la santanderina Elena Motta lleva muchos años pensando en la participación ciudadana, antes incluso de que surgiera el 15M. La candidata a la Secretaría General de Podemos Santander se ha presentado al proceso de forma independiente, es decir, sin una lista que la acompañe con candidatos a formar parte del Consejo Ciudadano.

Se define como una persona que siempre ha querido imaginar la ciudad sacando lo mejor de la gente, con un “punto de vista muy pedagógico” para poder demostrar que “compartimos intereses y realidades locales”. A su juicio no se saca provecho con la habitual forma de hacer política en la ciudad, y prueba de ello es el modelo tan diferente que propone, basado en la unión de fuerzas de la ciudadanía independientemente de su ideología.

¿Cuáles son las principales líneas de su candidatura?

Me presento como independiente porque tengo una visión más amplia que la del círculo, que es lo que ha tenido mayor protagonismo en Santander. No porque lo haga de menos, sino porque hay que tener una visión integral de la comunidad. En eso he intentado hacer hincapié en esta candidatura.

En la comunidad entramos todos con una visión más positiva, no tanto política o que pueda dividirnos, sino desde las personas y lo que compartimos todas las personas que vivimos en un lugar. Santander está atrasada en este sentido; gracias al 15M y a los municipalismos otras ciudades ya están trabajando en este sentido. Eso implica a todos los movimientos sociales, vecinos, colectivos, … Creo que es positivo que llegue una persona fresca con un discurso que todo el mundo pueda entender, que todo el mundo sienta que es parte de él.

Me presento como independiente porque tengo una visión más amplia que la del círculo, que es lo que ha tenido mayor protagonismo en Santander

He dado el paso porque estamos en un momento histórico; es ahora o quizá nunca. Quedan casi tres años para las próximas elecciones, y queda mucho por hacer. Lo digo con optimismo. Creo que se puede hacer mejor si superamos los obstáculos que han pesado tanto hasta ahora.

¿Qué cree que necesita Santander de forma más urgente?

Santander necesita esta visión más comunitaria que dé a cada uno el valor que tiene. Y da igual cuál sea el colectivo: jóvenes, tercera edad, mujeres, inmigrantes, … Muchos tal vez no han tenido un reconocimiento por parte del municipio.

Lo que creo es que necesita una estrategia que anime a la ciudadanía a ir por delante de los partidos políticos, y que estos partidos que buscan una transformación de la política se vean abrumados por la ilusión de la propia ciudadanía, que sea ésta la que guíe. A lo que aspiro es a concienciar de ello y a favorecer un municipalismo que se construya desde la gente, no desde unos partidos que se reúnen y construyen un producto.

Santander tiene muchas potencialidades. Es relativamente pequeña, no tiene un Consistorio que requiera una gran gestión, y eso hace más viable este tipo de perspectivas.

¿Cuál sería el valor que más destacaría de este proceso de primarias?

No quiero ser de un lado o de otro, no debemos permitir esa diferenciación a nivel local

Es muy importante que la gente se informe y vote. Se ha hecho una presentación de las candidaturas online, y ahí se pueden encontrar los valores más importantes que diferencian a nuestras candidaturas. Hasta hoy ha habido baja participación a nivel municipal.

Tenemos una gran oportunidad para esta ciudad. Y eso nos integra a todos. No quiero ser de un lado o de otro, no debemos permitir esa diferenciación a nivel local, que es donde sentimos, padecemos y aspiramos a vivir. La política debería de tener una perspectiva más positiva.

Todavía no se ha desarrollado en Santander, pero eso no significa que no exista. Si no salgo elegida seguiré luchando por ello a nivel profesional y personal, quizá con más ganas que nunca.

¿Cómo valoraría la gestión de De la Serna como alcalde?

Siempre he sentido como ciudadana que no se ha sacado el verdadero talento. Se habla siempre de la Smart City, de grandes obras faraónicas, pero esto me sabe a poco. Lamento que la página web de Participación Ciudadana del Ayuntamiento ha estado siempre vacía. Eso significa no entender por parte del PP en Santander que la virtud está en las capacidades de lo que podemos construir, sintiéndonos partícipes de nuestra ciudad.

Un ejemplo fue la candidatura de Santander como Capital Europea de la Cultura 2016. Mi sorpresa fue cuando anunciaron el lema: “el desarrollo de la cultura europea a través de la participación ciudadana”. Yo pensé que realmente se iba a hacer algo así, e incluso presenté un proyecto sobre cómo se debería hacer. Cuál fue mi sorpresa cuando ni siquiera me contestaron. Finalmente se agarró a la Fundación Botín, que ahora ha abandonado prácticamente la Fundación Santander Creativa. Realmente no tienen esa visión de la gente, es más empresarial, y me da mucha pena.

Lo que había es un interés en degradar esos barrios para reformularlos a su imagen y semejanza

Por lo que explica, ¿hay dos ciudades en Santander?

Se dice que Íñigo de la Serna no tenía interés en cuidar algunos barrios, pero es que lo que había es un interés en degradar esos barrios para reformularlos a su imagen y semejanza. Él ve fachadas, es un ingeniero y lo ve todo desde el punto de vista de la obra. Esa degradación ha sido una estrategia política, la llamada gentrificación, pero se ha conseguido que muchos vecinos se organicen.

Sin embargo, no creo que la gente tenga que organizarse en torno a problemas, sino también a oportunidades. Cambia totalmente la actitud, y de este modo es mucho más constructivo, más potencial lo que se puede conseguir.

¿Qué espera de De la Serna como ministro?

Estoy expectante, pero no tengo mucha esperanza. Llevamos muchos años viéndole cómo valora el concepto de gestión de la cosa pública, de la ciudad y de las personas que en ella viven. Creo que le han dado el puesto por aquello que ha vendido como bueno y que mucha gente de Santander, más tradicional y conservadora, creen que es positivo.

Al final es un aparentar cuando hay tanta población que está sufriendo, y cada vez son más. De verdad que lamento no tener muchas esperanzas puestas en él, pero no depende de mí.

Podemos Santander tuvo un punto de inflexión con la salida de Juanma Brun. ¿Cómo cree que eso ha afectado a la formación en la ciudad?

Se trata de generar una transformación para la que nació realmente Podemos: empoderar al tejido social que existe en la ciudad

Ha influido mucho. Los conflictos que salieron de ese momento hicieron a mucha gente que quizá vota a Podemos a nivel estatal o regional perder la confianza en la gente de Podemos en Santander.

Mi idea como candidata es desbordar eso con una mirada desde la ciudadanía, ser responsables de saber dar protagonismo a quien lo tiene que tener. Esto no se trata de crear nuevos protagonismos políticos representativos, sino de generar una transformación para la que nació realmente Podemos: empoderar al tejido social que existe en la ciudad, de manera que todo crezca desde la gente en su vida cotidiana.

Todos participamos de nuestra educación, de nuestros transportes, de la cultura. Si realmente se quiere cambiar algo de verdad tiene que partir de ahí, y en ese sentido Podemos tiene que ser ejemplar y coherente, y demostrar que tiene una voluntad verdadera de pensar en la gente. Se podría hacer mucho dando el reconocimiento tanto a profesionales que viven en Santander como a la ciudadanía en general.

Ahora que se celebran primarias en otras ciudades como Madrid se habla mucho de la división entre Iglesias y Errejón. ¿Hay algo de cierto en eso?

Creo que esas diferenciaciones son fomentadas por quienes ven que hay mucha gente que está confiando en este nuevo discurso: partidos tradicionales, los grandes medios de comunicación, las grandes empresas que tienen los poderes fácticos, etc.

Pero no me preocupa mucho. En Podemos y otros movimientos político sociales similares el debate es una constante porque nos comprometemos y nos responsabilizamos de ello. No es una persona, un voto y que decidan por mí. Los valiosos somos todos nosotros. Les toca a Iglesias y a Errejón defenderlo, y a mí me toca defender lo municipal y mi ciudad.

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