lunes 25/10/21
PENSIONES

Más de 25.000 personas salen a la calle en Santander para protestar por la baja revalorización de sus pensiones

Los sindicatos UGT y CC.OO. han calificado la movilización como “histórica” y se han mostrado satisfechos por su apoyo masivo

Los jubilados cántabros han vuelto a manifestarse esta mañana en Santander para reivindicar unas pensiones dignas con una revalorización acorde al IPC (Índice de Precios de Consumo). En una multitudinaria concentración que ha discurrido desde la calle Numancia hasta los Jardines de Pereda, los pensionistas de la región han protestado contra la revalorización del 0,25% y han clamado a favor de un incremento de estos salarios públicos. Ha encabezado la manifestación Higinio Martínez, secretario general de UGT pensiones junto a José Antonio Calderón, su homólogo representante de los pensionistas en CC.OO. Los secretarios generales de ambas organizaciones sindicales: Mariano Carmona (UGT) y Carlos Sánchez (CC.OO) también han querido acompañar a los mayores en su reivindicación.

Miembros del ejecutivo regional como Miguel Ángel Revilla (PRC) o Eva Díaz Tezanos (PSOE) han asistido a la manifestación al igual que otros representantes de las diferentes fuerzas progresistas de la comunidad autónoma como Pablo Zuloaga (PSOE) o Verónica Ordóñez (Podemos). De este modo, pretenden solicitar al Gobierno de España una solución para el futuro de los pensionistas. El jueves, 15 de marzo, tuvo lugar otra concentración en Torrelavega. Diferentes integrantes de los sindicatos UGT y CC.OO. han dirigido la protesta santanderina y han anunciado que seguirán todas las movilizaciones por la causa más allá de quién las convoque. La Plataforma por la Defensa del Sistema Público de Pensiones continúa llevando a cabo más de cien manifestaciones a lo largo de todo el territorio nacional con la cooperación de organismos y sindicatos.

Los jubilados han despedido el año 2017 con una pensión media de 973,96 euros mensuales

Los jubilados han despedido el año 2017 con una pensión media de 973,96 euros mensuales. La media nacional fue aún más baja, ascendiendo sólo a 926,87. El descontento de la tercera edad tiene argumentos sólidos y puede medirse en cifras. En los últimos cinco años, este sector de población en Cantabria ha perdido el 3,62% de su poder adquisitivo en relación con la evolución del IPC. Teniendo en cuenta que esta comunidad autónoma es la sexta en el ranking de las zonas con prestaciones más elevadas, en el resto de España el coste del día a día asfixia aún más a los pensionistas.

Al concluir el mes de febrero, el Ministerio de Empleo y Seguridad Social aseguraba que la jubilación media nacional había crecido hasta los 1.077 euros. En Cantabria alcanzaba los 1.145. Sin embargo, si se analizan los diferentes tipos de pensiones del sistema el titular varía sustancialmente. Considerando que las prestaciones no sólo responden a la jubilación sino también a la viudedad, incapacidad permanente, orfandad y a favor de familiares, los ingresos medios del perceptor se reducen a 932 euros a nivel estatal. Los cántabros cobrarían en torno a 980 euros. El País Vasco, Madrid y Asturias son las zonas con cifras más esperanzadoras que rondan aproximadamente los 1.100 euros. Extremadura y Galicia cuentan tan sólo con una media en torno a los 780. Por otra parte, fuentes oficiales aseguran que en torno al 18% de los pensionistas tiene una prestación que no supera el umbral de la exclusión social. Estas jubilaciones, en su mayoría destinadas a viudas, no sobrepasan los 684 euros. Las organizaciones sindicales consideran mucho mayor el porcentaje de pensionistas que no llegan al Salario Mínimo Interprofesional (SMI) cifrado en 707,6 euros. Lidiando con facturas de gas, agua, costes de electricidad, comunidad de propietarios, medicamentos, cesta de la compra y un amplio etc… los pensionistas hacen juegos malabares para llegar a fin de mes.

El porvenir de estas prestaciones aún está por determinar

La revalorización que el Gobierno de Mariano Rajoy decretaba en 2013, con una reforma que subordinaba las cuantías que se percibirían hasta la actualidad a la sostenibilidad del sistema de la Seguridad Social, ha colmado el vaso del sector más conservador de la sociedad española. Las ya famosas subidas de tan sólo el  0,25% han terminado por desesperar a la tercera edad que se ha alzado en armas para reivindicar un incremento en sus salarios en consonancia con el IPC. La presión de un sector de población que supera los nueve millones y medio de ciudadanos está poniendo contra las cuerdas al Ejecutivo de Rajoy que percibe la indignación del colectivo que hasta ahora había sido su mayor incondicional. El presidente del Gobierno de España ha asegurado recientemente que el Pacto de Toledo requiere un impulso no una rectificación anunciado mejoras en las pensiones mínimas y de viudedad condicionadas a los Presupuestos Generales del Estado de 2018. A su vez, ha defendido que el factor de sostenibilidad que se incluyó en la reforma de pensiones de 2013 garantizará el futuro de las mismas. Perpetuar una situación de retribuciones estancadas con prestaciones que se incrementan sucesivamente el 0,25% no parece la solución que los jubilados desean. El porvenir de estas prestaciones aún está por determinar.

Comentarios