martes. 16.08.2022

Izquierda Unida de Cantabria afea a la Consejera de Sanidad, María Luisa Real, que “no dé la cara” en el caso de irregularidades del Servicio Cántabro de Salud (SCS) e “invita” a Real a apartarse “si no tiene intención de responder por su gestión”. En nota de prensa, la coordinadora autonómica de IU, Leticia Martínez, se ha pronunciado así tras la rueda de prensa ofrecida por el Director gerente del SCS, Benigno Caviedes, acompañado de los gerentes de Valdecilla, Sierrallana, Laredo y Atención Primaria, en relación a las alegaciones presentadas al informe de intervención sobre el SCS, y con la notable ausencia de la máxima responsable de la Consejería de Sanidad. “Real sigue en su línea de no responder de forma transparente, en tiempo y forma, a un caso tan grave como es la constatación de irregularidades e ilegalidades en el Servicio Cántabro de Salud y hoy ha marcado un nuevo hito en su despropósito habitual”, opinaba Martínez.

“Finalmente ha sido el Fiscal el que ha sacado los colores a la consejera”

Para la líder de IU, el proceder seguido por Real es propio de alguien “que se quiere lavar las manos” y que “está intentando repartir las culpas entre sus subordinados para no asumir su responsabilidad”. “Primero no era nada, luego fue un problema con la funcionaria, después la culpa era de quienes dimitieron a pesar de que alegaron motivos personales, luego el informe no hacía falta y cuando se ha realizado la Intervención General ha constatado prácticas fuera de la Ley, y finalmente ha sido el Fiscal el que ha sacado los colores a la consejera pidiéndole el informe que ella misma debía haber hecho llegar nada más conocer su contenido”, criticaba Martínez.

Ante estos hechos y la trayectoria de Real seguida durante estos últimos meses, tras conocerse el caso y que Izquierda Unida lo llevase a la Fiscalía para su investigación judicial e independiente, Martínez señala de nuevo “la necesidad” de que Real dimita o sea apartada del Gobierno “por sus máximos valedores”, en alusión al secretario general del PSOE cántabro, Pablo Zuloaga, y el presidente del Gobierno, Miguel Ángel Revilla. “No es de recibo que alguien que se mueve en la negación de los hechos pese a estar constatados y que no asume su responsabilidad como gestora, siga un minuto más al frente de la Sanidad”, apostillaba. Según Martínez, “ni Zuloaga ni Revilla pueden seguir dándose golpes en el pecho presumiendo de la defensa de la sanidad pública cuando siguen manteniendo a una persona cuyo proceder ha ido en contra del buen gobierno y que ha gestionado el dinero de todos los cántabros de esta forma y dando lugar a graves hechos”. Unos hechos que, según se apunta en la denuncia que presentó IU, podrían implicar la comisión de delitos de prevaricación administrativa, tráfico de influencias y malversación de caudales públicos, tipificados todos ellos en el Código Penal, los artículos 404, 428 y 432, además de la usurpación de funciones y falsedad en documento público, de los artículos 402 y 390 del mismo texto legal.

Comentarios