viernes 22/10/21
TRIBUNALES

El fiscal pide dos años de cárcel para el acusado de atropellar y no auxiliar a un joven, que está en coma desde 2016

La Audiencia de Cantabria ha condenado a un hombre y una mujer por tráfico de drogas | Foto: edc
La Audiencia Provincial | Foto: edc

La Fiscalía pide dos años de cárcel y una multa de 4.050 euros para un hombre acusado de atropellar en 2016 en El Sardinero, en Santander, a un joven, que está desde entonces en coma, y huir del lugar sin prestarle socorro, hechos por los que será juzgado desde este lunes, 10 de mayo, en la Audiencia Provincial de Cantabria en un juicio con jurado que, según lo previsto, durará toda la semana.

Los hechos ocurrieron en septiembre de 2016 cuando el acusado, que entonces tenía 19 años, conducía, según el Ministerio Fiscal, "a velocidad elevada" por El Sardinero, cuando giró para tomar una calle por la que iban caminando dos chicos jóvenes de espaldas al sentido de la marcha y por la calzada.

Según relata la Fiscalía en su escrito, al escuchar el ruido del motor del vehículo, los dos jóvenes peatones "trataron de esquivarle". Pese a que, según el Ministerio Público, el acusado "trató de esquivarles" atropelló a uno de los jóvenes con la parte delantera del coche, "lanzándole hacia arriba".

El escrito de calificación indica que el acusado "no pudo evitar el atropello, tanto porque los peatones invadían la calzada de vehículos de espaldas a su sentido de la marcha como porque no observó todas las normas de cuidado, ya que circulada a velocidad entre los 60 a 90 km/h, velocidad excesiva y por encima de la permitida en la vía". Seguidamente, relata la Fiscalía, el acusado "aminoró su marcha brevemente, miró por el retrovisor y, "sin respetar los deberes cívicos mínimos de auxilio a la víctima, ni los de todo conductor, más teniendo en cuenta que él había causado el accidente, al circular a velocidad excesiva respecto de la permitida en la vía, huyó del lugar sin asegurarse de que el atropellado, malherido, estuviera siendo atendido".

El joven atropellado tenía 19 años en ese momento y como consecuencia del accidente sufrió un traumatismo craneoencefálico grave y se encuentra en una situación de cuadro complejo de coma, con ausencia de respuesta frente a cualquier estímulo, "con evidente daño cerebral".

Los hechos constituyen, según el Ministerio Público, un delito de lesiones por imprudencia menos grave y otro de omisión del deber de socorro, merecedores de una condena de 4.050 euros por el primero y dos años de prisión por el segundo, ha informado en un comunicado el Tribunal Superior de Justicia de Cantabria.

LA ACUSACIÓN PARTICULAR PIDE 5 AÑOS DE CÁRCEL

Por su parte, la representación legal de los padres del joven atropellado actúa como acusación particular y considera que el acusado "pudo evitar el fatal resultado pero de forma totalmente temeraria y despreciando cualquier norma de diligencia y cuidado, no efectuó ninguna de las medidas que dicha situación de riesgo exigía". Así, sostiene esta parte que el acusado "no hizo maniobra correcta para modificar su trayectoria y tampoco frenó para así evitar el atropello sino que, contrariamente, aceleró su vehículo".

Sobre la no asistencia, señala la acusación particular que "además de huir de forma consciente y voluntaria del lugar de los hechos, posteriormente tampoco comunicó el accidente a la Policía Local ni facilitó su identidad a persona alguna reconociendo su implicación en el siniestro".

Por todo ello, considera los hechos un delito de lesiones por imprudencia grave y otro de omisión del deber de socorro agravado, por lo que pide una condena de tres años de prisión por el primero de ellos y dos años más por el segundo.

En su escrito, la acusación particular informa que ha sido indemnizada por la aseguradora del vehículo en 2,8 millones de euros, así que no efectúan petición alguna en concepto de responsabilidad civil.

DEFENSA

Por su parte, la defensa del acusado señala en su escrito que la zona tenía insuficiente iluminación, el pavimento estaba mojado por la lluvia y circulaba a una velocidad que "sin poder precisar, no podía ser superior o no podía exceder sensiblemente la permitida". Indica que "se encontró inesperadamente con dos peatones sin ninguna prenda reflectante, de espaldas a su vehículo en el propio carril de circulación" y que no pudo esquivar a la víctima.

Sobre la omisión del deber de socorro, explica la defensa que el joven frenó y, al comprobar que se encontraban más personas socorriendo a la persona atropellada, "se alejó del lugar por el temor que le produjo la situación, sin que fuera consciente del alcance de la gravedad de las lesiones ocasionadas a la víctima". Por ello, considera que no ha cometido delito alguno y solicita la absolución en el juicio.

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