miércoles 27/10/21
SUCESOS

El ‘simpa’ de Anero

20 personas salen corriendo sin pagar la cuenta del restaurante Los Arcos.

restaurante los arcos
Restaurante Los Arcos en Anero

Un grupo de 20 personas se fue este jueves sin pagar la cuenta del restaurante Los Arcos, ubicado junto a la estación de servicio de Anero (Ribamontán al Monte)

“Ha sido muy rápido. Les servimos el postre y el helado a todos y se salieron a la carrera”, explica Alfonso Carlos Fernández, propietario del local, tal y como publica El Diario Montañés, quien detalla que los protagonistas de este 'simpa' frustrado eran españoles de entre 25 y 40 años. Además, señala que varios de ellos habían acudido al restaurante con sus hijos. “Menudo ejemplo”, afirma entre risas. Aunque al principio los camareros no podían creer lo que habían visto, ahora se lo toman a broma.

El grupo ya está identificado y la madre de uno de ellos se ha comprometido a abonar la cuenta al completo. “Nos ha dicho avergonzada que ella se encargaba. Me ha llamado a las nueve de la noche (del jueves) para pedirme perdón y para decirme que este sábado se pasará por aquí”, señala el propietario del establecimiento al medio que informa del suceso.

La madre de uno de ellos se ha comprometido a abonar la cuenta al completo

A pesar de lo rápido que salió todo a Alfonso Carlos le dio tiempo a apuntar la matrícula y el modelo de uno de los coches, que le comunicó a la Guardia Civil, y “en poco menos de 10 minutos” los agentes le comunicaron que habían sido detenidos a la altura de Muriedas.

“Cosas como esta las había visto en televisión y te hace hasta gracia, pero vivirlo es distinto. A ver si aprenden y no vuelven a hacer algo así”, afirma el propietario.

En marzo de este año, los medios de León se hicieron eco de un suceso parecido que ocurrió en la localidad de Bembibre. Allí, 120 comensales se fueron sin pagar la cuenta. Días después, las mismas personas volvieron a protagonizar un hecho similar en un restaurante de Ponferrada.

Allí simularon la celebración de una boda falsa en la que estaban invitados hasta 200 comensales. En ambos casos, dejaron una señal económica para ganarse la confianza del propietario.