jueves 9/12/21

La zona trasmerana de Cantabria es una de las comarcas con más historia de la región. Trasmiera se sitúa al este del río Miera hasta el río de Asón ocupando gran parte del litoral cántabro. Es una zona enriquecida por los verdes campos y el azul del mar, por lo que tanto sus vecinos como sus visitantes se pierden en sus bellos parajes. Este es el caso de Noja, que limita al sur con otro de los municipios cántabros más importantes, Arnuero.

De esta manera, Noja está conectada por una carretera, CA-450, con Soano, una pequeña localidad de Arnuero, algo que ha enriquecido la unión de ambas para el uso de los viandantes y permite a los vecinos circular con seguridad gracias a la construcción y renovación de nuevos paseos peatonales y aceras. La calzada existente mejorada y acondicionada mide 6 metros de anchura, con dos carriles  de 3 metros cada uno y arcenes de 0,30 y 0,50 metros, lugar donde se insertaron un caz de recogida de aguas y, a continuación, una acera de 1,80 metros de ancho. En la parte final, desde la salida de Soano hasta el entronque con la CA-449, se amplió la sección y se realizó un terraplén o muro, con sistema de contención adecuado para los vehículos y protección de peatones.

En el marco de esta actuación se instaló una red de alumbrado moderna que permite el máximo ahorro de energía a los núcleos de Noja y Soano mediante la instalación de más de 50 nuevas luminarias con tecnología LED, que se han dispuesto en columnas a diez metros de altura.

En cuanto al drenaje y al saneamiento, se sustituyó la tubería de suministro de agua potable en el municipio de Soano y se instaló una nueva bajo el carril peatonal para abastecer a la zona del Ayuntamiento de Noja que carecía de ella.

Por último, para incrementar la seguridad vial de la zona, se colocaron las correspondientes señales de advertencia y se realizaron marcas viales de pintura blanca en la vía. Asimismo, se colocó una barandilla de protección exterior en la acera peatonal y diversos reductores de velocidad en la zona urbana.

Pero, ¿qué nos ofrecen estos dos lugares? Tanto Noja como Soano, ubicado en Arnuero, nos invitan a disfrutar de todo lo bueno que reúne Cantabria.

El consejero de Obras Públicas, Ordenación del Territorio y Urbanismo, José Luis Gochicoa, visitó las obras de regeneración del casco urbano de Noja, en compañía, entre otros, del alcalde, Miguel Ángel Ruiz Lavín

Noja se ha convertido en los últimos años en un centro turístico de gran relevancia, con gran concentración de visitantes en los meses de verano.

La Villa es progreso pero también tradición, naturaleza e historia, como muestra el éxito consolidado de eventos como la Feria Internacional Econoja. Su paradisíaco entorno ofrece multitud de posibilidades a los turistas que deseen descubrir los encantos de la Villa. Desde enclaves de atractivo casi mágico como las marismas de Victoria y Joyel, consideradas por los expertos uno de los ocho mejores lugares de España para avistar aves, cuentan con más de 20.000 ejemplares de 120 especies diferentes y son lugar de migración de muchas desde el norte de Europa, hasta su bella y abrupta costa con acantilados, playas e islas de mágicos atardeceres. También enamora el monte Mijedo, que nace casi a pie de mar y configura un entorno de espacios protegidos que conforman el 75% del total del municipio.

Una naturaleza con encanto que se une a un patrimonio arquitectónico de lujo. Los palacios, casonas e iglesias que visten las calles son la herencia que demuestra el destacado papel jugado durante generaciones por los apellidos más ilustres de la Villa. Además, la playa del Ris es un arenal que alcanza una longitud superior a los dos mil metros. La segunda, la de Trengandín, se extiende por el barrio que le da nombre, Helgueras y El Brusco, y es uno de los mayores de Cantabria. Este entorno ha facilitado la apuesta por el ecoturismo.

Otro de los reclamos para cualquier visitante es la gastronomía, y el potencial de esta Villa puede presumir de ser de excelencia, reconocido y venerado por turistas y locales.

Su manjar estrella son las nécoras, que se pescan artesanalmente y que viven su momento cumbre con la celebración, sobre mediados de octubre, del tradicional Festival de la Nécora, que cuenta además con una Cofradía.

Noja ofrece unos espectaculares rincones naturales

Prosiguiendo, paseando por la CA-450, ya mencionada, llegaríamos a Soano, una pequeña localidad de Arnuero, situada entre Noja, Isla y Castillo Siete Villas. El casco urbano está compuesto por un conjunto de edificaciones rurales y se divide en dos barrios, la Llama y Riegos.  La iglesia del siglo XII es de un estilo románico algo afectado por el arte gótico. Cabe destacar la talla de su Patrona la Virgen de Santa María de Soano y su retablo ya que ambos poseen una gran importancia artística-cultural. Después de la iglesia de Santoña y la iglesia de Bareyo, la iglesia de Santa Maria de Soano es la más antigua del entorno de Trasmiera.

El turismo es una de las claves de Arnuero. Entre Soano e Isla se encuentra el Molino de Santa Olaja, otro de los elementos que conforma el Ecoparque de Trasmiera, restaurado en el 2002 y declarado Bien de Interés Cultural desde 1987. Este molino se encuentra en pleno corazón de las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel.

El cuidado de su territorio ha hecho de Arnuero una visita obligada para aquellos que llegan a Cantabria con el objetivo de pasar unos días. Su privilegiada situación geográfica permite disfrutar de playas verdaderamente paradisíacas a lo largo de los meses más cálidos y de numerosas alternativas de ocio y culturales en el invierno.  

Este maravilloso municipio está conformado por cuatro localidades como son Isla, Castillo, Soano y la capital que le da el nombre.

Si algo ha situado a Arnuero en el mapa son los reconocimientos internacionales que han recibido las playas de Isla en los últimos tiempos. Tanto la del ‘Sable’ como ‘La Arena’ poseen el distintivo de Bandera Azul y cuentan con las banderas “Q” de calidad y la ISO 14.0001 de calidad ambiental gracias al cuidado que se lleva a cabo de la misma desde los organismos municipales.  Son arenales accesibles y adaptados que han respetado el ecosistema natural en el que se encuentran.  Con el objetivo de que estos tesoros naturales sean accesibles para todo el mundo, se han eliminado las barreras arquitectónicas que podían dificultar los accesos y existe un servicio de atención a este colectivo personalizado y con silla anfibia de apoyo al baño.  

A esto hay que sumar el imponente casco histórico que ayuda a recorrer a través de sus calles la historia de sus gentes y que se conserva en muy buen estado. En estas zonas el flujo turístico aumenta año tras año, tanto por la proximidad a las playas como por su atractivo enclave, aunque se mantiene y respira un ambiente tranquilo, natural y campestre.

La mejor manera de conocer cada uno de sus rincones es disfrutar de las rutas diseñadas para descubrir todos sus recursos. Todo esto se complementa con una rica gastronomía fundamentada en sus sabrosos productos del mar y la tierra.

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