miércoles. 06.07.2022

La Guardia Civil ha detenido a un vecino de Herrerías como presunto autor de los numerosos sabotajes sufridos por un ganadero de Bielva (pueblo ubicado también en el municipio cántabro de Herrerías), que provocaron la muerte de 36 cabezas de ganado, el incendio de una cabaña y daños en maquinaria agrícola, causándole pérdidas por más de 72.000 euros. Estas acciones tuvieron lugar en noviembre y diciembre del año pasado y en abril de este año, y al acusado se le imputan los delitos de daños y contra la flora, fauna y animales domésticos, ha informado este martes el instituto armado.

El incendio de la cabaña se produjo el pasado 26 de noviembre y provocó la destrucción de la misma, la muerte de 23 vacas tudancas y la quema de 800 fardos de hierba. En menos de un mes, concretamente entre el 16 y 17 de diciembre, el mismo ganadero sufrió la muerte de 13 reses de menos de un año y otras dos que, aun sobreviviendo, sufrieron diferentes lesiones, estando todos estos animales en otra finca de Bielva. Las investigaciones realizadas determinaron que la muerte de los animales se produjo por la inyección de algún tipo de sustancia venenosa, dándose la circunstancia de que los mismos estaban ya vendidos con el compromiso de ser entregados en fechas próximas. Tras el incendio de la cabaña, especialistas del departamento de investigación de incendios del Laboratorio de Criminalística determinaron que el fuego podría haber sido provocado. Este dato confirmó las sospechas de que la causa más probable de los hechos era la intención de causar a la víctima un claro perjuicio económico o incluso a que cesará en su actividad agrícola-ganadera; lo que unido a la crueldad ejercida sobre los animales llevó a pensar que pudiera tratarse de algún tipo de represalia premeditada. Otro dato importante para la investigación era el lugar donde ocurrieron los hechos, conocido de forma casi exclusiva por vecinos de la zona o allegados a la víctima.

Asimismo, la noche del pasado 1 de abril, coincidiendo con las fiestas de la localidad de Bielva, se perpetraron cuantiosos daños sobre dos tractores de la víctima. Además de los sabotajes visibles, como el corte de cables de la centralita de arranque, daños en el depósito de gasolina, cortes en los neumáticos, correa de distribución, etcétera, se detectó la introducción de tornillos en el depósito del aceite de uno de los tractores, y piedras en el mismo depósito del otro. Para los investigadores, el objetivo de estos tornillos podía ser el causar unos segundos daños al poner en funcionamiento la maquinaria, una vez que se hubieran subsanado los sabotajes que se detectaban a simple vista. Igualmente fue significativo, según la Guardia Civil, que uno de los tractores se encontraba en un inmueble, no siendo notoria su existencia al hacer largo tiempo que no era utilizado, por lo que aumentaban aún más la hipótesis de represalias por alguna persona cercana a la víctima.

Finalmente, los agentes de la Unidad Orgánica de Policía Judicial, que han llevado esta investigación bajo la dirección del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de San Vicente de la Barquera, detuvieron el pasado jueves al acusado.