domingo 5/12/21

La Policía Nacional ha detenido en el aeropuerto Adolfo Suárez de Madrid-Barajas a un hombre de 40 años, al que investigaba la Policía Nacional de Santander, al que se le incautaron 450 gramos de cocaína que había ingerido en el interior de 38 bolsitas de plástico.

Según han informado fuentes policiales, el Grupo de Estupefacientes de la Brigada Provincial de Policía Judicial de Santander investigaba desde hace meses a este hombre ante la sospecha de que se dedicara a la importación de cocaína a España procedente del extranjero.

Los agentes conocían que el sospechoso iba a viajar al extranjero y podría regresar a España transportando dicha sustancia estupefaciente

Igualmente, los agentes conocían que el sospechoso iba a viajar al extranjero y podría regresar a España transportando dicha sustancia estupefaciente. Como el vuelo procedente del país extranjero aterrizaba en Barajas, los agentes de Cantabria se desplazaron al aeropuerto de Barajas para controlar la llegada del individuo.

Así, el pasado día 24 de agosto, en colaboración con los agentes del puesto fronterizo del aeropuerto, procedieron a identificar al sospechoso, W.R.C.J., que acababa de aterrizar en un vuelo, comprobando que en su equipaje no llevaba ningún tipo de droga.

Ante la sospecha de que pudiera ser portador de alguna sustancia en su cuerpo, se le realizó una exploración radiológica, a la que el hombre accedió voluntariamente.

En la prueba, que se llevó a cabo en la aduana del aeropuerto, se constató la existencia de cuerpos extraños alojados en el interior de su organismo, pudiendo tratarse de envoltorios de cocaína. Por ello, fue detenido como presunto autor de un delito contra la salud pública.

El detenido, sin antecedentes, fue trasladado a un centro hospitalario de la capital, ante el riesgo que comportaba para su salud el llevar alojados en su organismo los envoltorios con cocaína.

El detenido expulsó de su organismo 38 envoltorios de forma cilíndrica

Una vez puesto a disposición judicial y durante su ingreso hospitalario, el detenido expulsó de su organismo 38 envoltorios de forma cilíndrica, confeccionados con una capa exterior de cinta adhesiva de colores reflectantes, conteniendo en su interior cocaína, con un peso total de 450 gramos.

Una vez que fue dado de alta en el hospital, el juez decretó su ingreso en prisión. Según la Policía, con esta operación se ha paralizado la actividad de tráfico de drogas a mediana escala de un individuo que opera como "mula" y viene dedicándose "con profesionalidad y experiencia" al transporte de esta droga en su cuerpo.

La disposición de la droga incautada habría triplicado o cuadruplicado su volumen y valor en su distribución.

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