miércoles 4/8/21
SUCESOS

Detenida una vecina de Astillero por estafa en la venta de un coche clásico por Internet

Otra persona ha sido investigada en Castro Urdiales por una venta fraudulenta en Internet
Agente de la Guardia Civil
Agente de la Guardia Civil

La Guardia Civil ha detenido a una vecina de Astillero de 43 años como presunta autora de un delito de estafa en la venta de un vehículo clásico por Internet.

El pasado septiembre, Guardia Civil de Santander recibió una denuncia por la compra de un vehículo ofertado por Internet, pues, tras realizar el pago, a la víctima no le trasladaron el vehículo desde Canarias, según le habían ofertado. El vehículo se anunciaba en una web de venta de efectos segunda mano. Tenía unos 50 años de antigüedad y era de una prestigiosa marca.

En la oferta se indicaba que estaba en Canarias y la víctima pagó casi 4.000 euros, de los que unos 900 eran en concepto de transporte hasta Cantabria. A pesar de que el comprador intentó hablar en repetidas ocasiones con la parte vendedora o con el teléfono facilitado para el transporte del coche, ninguno estaba operativo.

Los especialistas de la Guardia Civil de Cantabria en investigación de este tipo de delitos se centraron en el pago y en los medios de cobro facilitados por el vendedor. De esta forma pudieron llegar a una vecina de Astillero que había recibido el pago por la compra del vehículo, por lo que fue detenida el 3 de febrero como presunta autora de un delito de estafa.

SOLICITUD DE TRANSFERENCIA

En otra investigación, este jueves, la Guardia Civil ha instruido diligencias en calidad de investigado a un hombre natural de Rumanía de 34 años como presunto autor de un delito de estafa bancaria utilizando Internet.

La Guardia Civil de Castro Urdiales recibió en noviembre la denuncia de un hombre que había realizado una compra en Internet por más de 700 euros y no había recibido lo adquirido. Al ver que no le llegaba el envió, contactó por una aplicación de mensajería instantánea con la supuesta agencia encargada del mismo, que no atendía llamadas telefónicas. Esta empresa le indicó que se encargaba del envió, pero le pidió que les hiciera directamente a ellos una transferencia por el importe del pedido, facilitándole un número de cuenta bancaria.

Los agentes sospecharon de la forma descrita de la compra, ya que la web donde la realizó no acepta transferencias. Con los datos aportados, los investigadores pudieron llegar a un hombre residente en Vizcaya, al que le constan otras supuestas estafas similares en Andalucía y Zaragoza.

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