domingo 11/4/21
TRIBUNALES

La defensa y la acusación particular piden 14 años para la acusada de matar a su cuñada, que declaró que “un científico me lo dijo”

Juicio contra la acusada de matar a su cuñada en Torrelavega y prender después fuego a la casa
Juicio contra la acusada de matar a su cuñada en Torrelavega y prender después fuego a la casa

La defensa de la acusada de matar a su cuñada en Torrelavega y la acusación particular, ejercida por la familia de la víctima, se han adherido este jueves a la calificación de los hechos y penas de la fiscal, que pide catorce años y seis meses de prisión por un delito de asesinato con la eximente incompleta de la responsabilidad por alteración psíquica. Ambas partes han modificado sus conclusiones tras la prueba pericial en la penúltima sesión del juicio, que se celebra con jurado en la Audiencia de Cantabria y al que no ha querido asistir la procesada, que lo ha seguido por vídeo desde la unidad penitenciaria de Psiquiatría de Valdecilla donde se haya internada.

Su negativa ha retrasado tres horas el inicio del plenario, ya que forenses de guardia han tenido que desplazarse al centro hospitalario a comprobar que no presentaba sintomatología alguna, pues había alegado dolor de corazón. Una vez allí, los peritos han explicado al tribunal a través de la videoconferencia que no deseaba acudir "de ninguna manera" a la vista y que escuchaba y entendía todo, pues estaba "despierta" pese a tener los "ojos cerrados".

Al finalizar, la magistrada le ha ofrecido la posibilidad de ejercer el derecho a la última palabra. "¿Quiere decir algo?", le ha preguntado. "No", ha contestado la acusada de apuñalar el 26 de julio de 2019 a la hermana de su pareja y prender después fuego a la vivienda en la que convivían los tres.

Esta jornada, previa al veredicto del jurado y antes de las conclusiones e informes, han comparecido los forenses que se encargaron del levantamiento y autopsia del cadáver y de la evaluación psiquiátrica a la sospechosa. La fallecida presentaba una "sucesión de lesiones", algunas "vitales" y "mortales de necesidad", tras un ataque "muy violento y desproporcionado". Y también heridas producidas cuando estaba agonizando o ya había muerto, y otras que revelan intención de decapitar o amputar el cuerpo, posiblemente para hacerlo "desaparecer".

Por su parte, la imputada -que en el interrogatorio reconoció parcialmente los hechos y alegó que lo hizo porque "un científico me lo dijo"- presentaba un trastorno psicótico marcado por "ideas delirantes", de carácter "paranoico y auditivas", pero no tenía sus capacidades -cognitiva y volitiva- anuladas, aunque sí afectadas de forma "importante".

Lo concluyeron así en un informe realizado meses después del crimen porque al principio no quiso colaborar en la exploración, la mantener un "comportamiento similar al de hoy", y ante el que tanto la acusación pública como la particular han considerado que está "fabulando" y "simulando continuamente".

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