domingo 23/1/22
CULTURA

“La crisis no está en el papel, sino en la lectura”

El presidente del Gremio de Editores de Cantabria, Jesús Herrán, no considera que exista una lucha entre el formato papel y el digital en los libros, sino más bien entre los lectores y no lectores, y apunta a una falta de relevo generacional en los hábitos de lectura, que deberían de inculcarse durante todos los ciclos educativos.

Feria del Libro de Santander y Cantabria
Feria del Libro de Santander y Cantabria

Este 1 de Mayo, además de celebrarse las manifestaciones por el Día Internacional del Trabajador, también ha tenido lugar en Cantabria el último día de las actividades que han tenido lugar dentro de la Feria del Libro de Santander y Cantabria, que concluye tras once días en los que escritores, lectores, vendedores y editores se han dado cita para hablar del mundo de la literatura y todo lo que lo rodea. Posiblemente uno de los debates más escuchados en los últimos años sea el de la crisis del papel frente al mundo digital en una época en la que, según las encuestas, se lee más que nunca.

Pero “la crisis no está en el papel, sino en la lectura” para Jesús Herrán, presidente del Gremio de Editores de Cantabria, quien considera que no existe tanto una lucha entre el papel y el entorno digital como una “lucha entre lectores y no lectores”.

En declaraciones a este diario, Herrán ha opinado que no se trata de “descargarse 1.000 libros”, pues eso “invita a no leer”, sino de adquirir unos hábitos, y ha defendido unos “planes de animación de la lectura” no solo en los primeros ciclos educativos, sino en toda la formación académica. Se trata, en definitiva, de “hacer leer en Primaria, Secundaria y Bachillerato”. En este sentido, ha lamentado la “poca repercusión” que tienen las Humanidades en los planes educativos.

“Nos llaman la pequeña Atenas, pero lo cierto es que han cerrado librerías”, ha apuntado Herrán

Es por esto que, a la hora de destacar algo muy positivo de la Feria del Libro de Santander y Cantabria, celebrada desde el pasado 21 de abril hasta este primer día de mayo, el presidente del Gremio de Editores de Cantabria se decanta por las “actividades con colegios”, pues con ellas “sembramos en la lectura”.

Por supuesto, está a favor de contar en estos eventos con autores conocidos, pues son los que atraen y “mueven de forma tradicional” a los visitantes. “Los autores son necesarios”, ha defendido, reconociendo sin embargo que “al final vienen a ser los mismos”, los más mediáticos.

En este sentido, ha alertado de un “cáncer” que puede terminar perjudicando al sector, y es la “apuesta por autores con espacio en televisión más que por buenos escritores”. Precisamente sobre la marcha de la Feria, Herrán ha hecho un balance positivo.

Cantabria no lee más

En lo que a Cantabria se refiere, Herrán no se ha mostrado muy partidario de la idea de que en la Comunidad Autónoma se lee mucho. “Nos llaman la pequeña Atenas, pero lo cierto es que han cerrado librerías”, ha apuntado, destacando el hecho de que en Santander quedan ya muy pocas.

Es por ello que “no creo que se lea más, y las últimas estadísticas no lo apoyan”. Precisamente el presidente del Gremio de Editores regional no se ha mostrado muy partidario de las estadísticas al considerar que “muchas veces están dirigidas, y tendemos a exagerar”, pues “nadie quiere quedar mal”.

En cualquier caso, Herrán considera que “se trabaja bien por la lectura”, como demuestran los diferentes “clubes de lectura” en municipios como Castro Urdiales, Laredo, San Vicente de la Barquera, etc. “Son pequeños activistas, normalmente mujeres de mediana edad”, ha matizado.

Un matiz que esconde una advertencia, y es la falta de renovación generacional en la lectura, otro de los problemas que apunta Herrán. “No veo renovación porque la juventud tiene otros intereses”, ha aclarado. Como ha señalado el editor, “la lectura necesita tiempo y espacio”, y actualmente “tener una biblioteca en casa es raro”.

A su juicio, en la sociedad actual falta ambas cosas: tiempo y espacio. Esto está llevando a otros hábitos. Por ejemplo, la información ya no se busca, sino que “nos llega muy deprisa”, por lo que los jóvenes tienden a “leer en el móvil” antes que pararse y sentarse a leer un libro.

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