sábado 18/9/21
LIBRO DIGITAL

Capítulo 13. Desde Puertochico, por el centro de Santander

foto1

Ya antes de atracar se veían, en el muelle, más amigos, unos se habían desplazado en coche, y otros venían a pie, desde Liencres, en Piélagos. En algunas ocasiones, estos últimos hacían  su propia marcha, iniciada en sus casas, y más tarde se juntaban con nosotros en Santander. 

Despacio, por el vaivén que el propio barco que se provocaba al chocar las olas contra el muelle; este se movía bastante, hasta que la pericia del trabajador de Los Reginas ataba bien el cabo, Poco a poco, íbamos desembarcando para reunirnos, en el entorno del palacete del embarcadero, situado en el paseo marítimo, y cerca de los Jardines de Pereda, con los restantes participantes en la Marcha. Hubo años en los que estuvimos cerca de un millar de personas, siendo todo un espectáculo ver tanta gente pidiendo justicia, con sus camisetas AMArillas, banderas,  pancartas y un bullicio que llamaba la atención desde lejos. 

Con una diferencia de apenas 15 minutos llegaba el segundo barco con más miembros de AMA, y eran recibidos con todo el júbilo de los presentes en muelle,  ante la curiosidad de los paseantes que se acercaban a ver lo que se cocía por aquella zona.

foto2

Los medios de comunicación realizaban entrevistas a los responsables de la organización, y preguntaban a los afectados por su situación, era como volver a la realidad, aquel júbilo pasó rápidamente a mejor vida, y desde el megáfono nos llamaban al orden, a organizarnos para empezar una larga marcha por el centro de Santander.

Angelines y Juan Luis se desgañitaban pidiendo  que nos acercáramos,  que empezáramos la manifestación, se hablaba de la distancia de seguridad, de tener cuidado y hacer caso a las indicaciones de la organización, algo que sonaba como cuando las azafatas, en los vuelos, nos indican cómo se usan los chalecos de seguridad. Se era muy insistente con estos temas porque una de las mayores responsabilidades con tantas personas, es que todas vuelvan a sus casas, sin ningún problema, y, a ser posible, más optimistas que como habían iniciado la citada Marcha.

Pronto, Angelines, alzó su voz, y empezó a lanzar las consignas conocidas por todos, que sonaban con estruendo por la ciudad. Se iban intercalando y,  a veces, había que dar relevos al que llevaba el megáfono,  además, cuando la manifestación se estiraba mucho, incluso se hacían grupos, con diferentes amigos gritando sus propios lemas, entre ellos destacaban los más clásicos:

¡Queremos nuestras casas!, ¡Queremos nuestras casas!, 
¡Queremos nuestras casas!...

¡Legalización es la solución!, ¡Legalización es la solución!...

¡Revilla culpable!, ¡Revilla responsable!...

Y  la versión socializada de la responsabilidad,

¡Gobierno culpable!, ¡Gobierno responsable!..

¡Cantabria segunda Marbella!...

¡Revilla nos has hecho vivir una pesadilla!, ¡Revilla es una pesadilla!, ¡Revilla pesadilla!… 

¡Solución!, ¡Solución!, ¡Solución!...

Y ANGELINES COGIÓ EL MEGÁFONO

foto3

Angelines cogió el megáfono y no dejo títere con cabeza, les dio tal repaso a todos los responsables de nuestra situación, que sus oídos tenían que pitarles a pares. Ella tenía munición para todos, pero, sin duda, su preferido para recordarle su pasado, era a Miguel Ángel Revilla, es tanto el daño por su gestión, que es para hablar y no acabar.

Les decía que nos habían destrozado la vida, que no tenían vergüenza para maltratar así a mujeres, niños, ancianos, enfermos..., que mientras ellos estaban en las playas tomando el sol con lo que nos habían robado a todos, otros teníamos que peregrinar pidiendo justicia. 

foto4

Les afeaba la conducta al presidente Miguel Ángel Revilla, que se pasaba la vida en la televisión, arreglando el mundo mundial, descubriendo o enterrando corruptos, pidiendo primero dos AVEs, después uno, y al final algún tren que llegue a Cantabria sin quedarse averiado por el camino. Él, que tenía soluciones para todos, que daba lecciones de economía a Ángela Merkel, de gestión a Emmanuel Macron, de vacunación a Benjamín Netanyahu, paradojas de la vida, no  tenía  ninguna para los afectados de las sentencias de derribo. 

Ella recalcaba que somos víctimas, ya que así había sido declarado en más de treinta sentencias, que condenaban a las administraciones por los graves daños morales y patrimoniales que nos habían causado.  Estas víctimas, señor Revilla, son suyas, Ud. las ha creado por con su gestión, por acción o por omisión, porque Ud. era el máximo responsable cuando se produjeron más del 85% de las sentencias de derribo.

El caso de Angelines, como el de muchos de los que integraron el “Grupo del Jueves”, daría para escribir varios libros. Con una difícil situación familiar, su madre que falleció hacía unos años. De ella, de Fita, tenemos ese recuerdo de quién, a pesar de sus años, tenía una fuerza y una garra enorme, no se achicaba ante nada, ni ante nadie. Angelines, mientras fue posible, iba con ella y su pancarta a las manifestaciones, allí, pidiendo justicia, destacaba su figura elegante, fuerte, decidida. Ella,  tristemente se ha marchado de este mundo sin poder ver su casa legal, por la que tanto había luchado. 

En sus últimos años, esta situación de tensión, de desesperación, le hizo disminuir  sustancialmente  sus facultades, cuánto dolor gratuito, cuánta injusticia. El padre de Angelines también tiene una situación médica muy complicada y ella, con sumo cariño le cuida. Impresiona ver cómo, a pesar de tantas dificultades,  defiende con uñas y dientes, con todo la fuerza y la rabia del mundo, lo que es su hogar. 

María Ángeles Santiago, sin duda, es uno de los principales pilares de nuestra asociación, ella le echa valor a la vida, digna hija de su madre no se amilana ante nadie, le da igual que sea el presidente de Cantabria, que cualquier alcalde, ella no se calla ni debajo del agua, va directa a preguntar qué están haciendo para resolver el grave problema que nos están causando, y aún siendo tremendamente educada, no se corta un pelo.

Así, un día se le hincharon los… por la falta de soluciones, por las mentiras, por tanto daño recibido, y dijo hasta aquí hemos llegado y, en su desesperación, se planteó llevar a cabo una huelga de hambre, pero una huelga de hambre con todas sus consecuencias.

foto5

Su fuerza y energía, nos llevaría a realizar uno de los actos que más repercusión ha tenido en los medios de comunicación de Cantabria, e incluso entre los propios responsables políticos de la época.

No fue fácil dar un cauce a aquella energía y a aquella desesperación, tenía toda la razón, y en ello ponía todo su corazón. Aquí no había ni trampas ni cartón, aquí se trataba de jugárselo todo a una carta, de romper la baraja, ya no valían paños calientes, ya no admitían más palabras vacías.

Mientras de fondo se escuchaba su voz desgarradora, sus palabras, llenas de rabia y de razón, no dejaba de recordar de lo que era capaz nuestra querida amiga.

foto6

Esto ha sido hace apenas unos años, aunque, a veces, parece que fue... En ocasiones, la fuerza y la voluntad de una persona es capaz de mover y conmover a todos, de enseñarnos el camino, de despertarnos la ilusión y de animarnos a luchar por lo nuestro.

Angelines rompió el molde, no estaba dispuesta a que siguiera pasando el tiempo sin una solución. Hasta aquí hemos llegado. Estoy dispuesta a todo por mi casa, es el trabajo de mi vida y no  permitiré que me la roben.

La realidad es que se consiguió encender la llama del inconformismo y en poco tiempo, dentro del “Grupo del Jueves” había un colectivo importante que se unía a la idea de Angelines, estaban dispuestos a todo. Por aquel tiempo el Gobierno proponía una ley que era un insulto a la inteligencia. Una vez más estábamos al borde de que se nos volviera a tomar el pelo, e iban…

Pero allí apareció ella, la hija coraje, la que a pesar de tener una situación familiar tremendamente dura cuidando de sus padres, siendo la voz de los amigos del “Grupo del Jueves”, dijo que se ponía en huelga de hambre hasta las últimas consecuencias.

Cuando sus amigos me lo contaron, me saltaron todas las alarmas y llamé a Angelines para escucharla, y, sobre todo, para que no hiciera ninguna cosa que pusiera en riesgo su salud.

-  Buenas tardes Angelines, ¿qué tal estas?

- Cansada y aburrida de que me tomen el pelo. No estoy dispuesta a seguir aguantando tanto desprecio, tanta injusticia, estoy decidida a todo. Haré una huelga de hambre con todas las consecuencias.

- Creo que tienes todo el derecho a sentirte frustrada por el engaño de las administraciones, por el trato inhumano de la justicia. Pero tienes una familia que te quiere y a la que harías sufrir, y unos amigos que no podemos permitir ver cómo arriesgas tu vida, aunque sea por una causa tan noble y solidaria.

-  Antonio, estoy agotada de manifestaciones, de reuniones, de  pasar el tiempo y de que todo siga igual. Se están riendo de nosotros y yo no estoy dispuesta a ver cómo derriban las viviendas, lo dicho, voy a por todas, y sé que estáis haciendo un gran trabajo, que sin vosotros… ¿qué sería de nosotros?

- Déjame un tiempo para poder organizar esto lo mejor posible, la primera responsabilidad de AMA es la salud de todos sus miembros. Por nada del mundo podemos permitir que se ponga en riesgo tu vida. Una huelga de hambre se sabe cómo se inicia, pero, mi querida amiga, nunca cómo acaba, y ni los daños que la misma pueden hacer en tu organismo.

-  Ya he llamado al Presidente del Gobierno y le he dicho que me voy a poner en huelga de hambre, y que tienen que solucionar esta situación que ellos han creado, estoy tan harta que en estos momentos,  por la cabeza, me pasan todo tipo de barbaridades.

- Mi querida amiga, ante todo no estás sola, estamos contigo, somos un grupo de amigos cuya relación está incluso por encima de nuestras propiedades, lo más importante eres tú. Y haremos todo lo que haga falta para ayudarte.

- Lo sé y lo agradezco, gracias a vosotros nuestras casas no han sido derribadas aún, y el apoyo recibido del “Grupo del Jueves”, de todos los de AMA, ha sido lo más positivo que nos ha pasado en esta tan dura situación. Pero, Antonio, te lo digo con el corazón, en la vida todo tiene que tener un límite y yo he llegado al mío, por ello,) confiando ciegamente en vosotros, ha llegado la hora de que esto acabe. 

Se podía sentir el dolor a través de sus palabras, e incluso más, a través de sus silencios. El daño que le estaban haciendo y su situación familiar era tan dura, que uno no podía por menos que emocionarse con ella. Te invadía un sentimiento de pena que casi te ahogaba.

- Angelines, es cierto, que esto nos está costando dejar una parte de nuestra vida en ello, pero estamos juntos, y si hay que hacer una huelga de hambre se hace, y lo que haga falta. Pero, como hacemos nosotros las cosas, midiendo las consecuencias, teniendo el objetivo claro, y, sobre todo, cubriendo y cuidando la salud de todos los que estamos dispuestos a acompañarte hasta el final.

foto7

Hay un grupo importante de amigos que suelen participar en el “Grupo del Jueves”, que están dispuestos a seguir adelante. Eso sí, organizándolo correctamente, nuestra idea es la siguiente:

1º. Esto tiene que servir para que nos den una solución desde el Parlamento y desde el ejecutivo.

2º. Para unirnos más, si cabe, contra esta situación de injusticia, es mejor seguir trabajando en grupo, no desperdigar los esfuerzos.

3º. Que tenga la suficiente repercusión mediática, que se vean las heridas que nos están haciendo y el esfuerzo que estamos realizando. 

foto8

4º. Que por mucha energía que empleemos, no podemos poner en riesgo la vida de ningún amigo, esa es nuestra máxima responsabilidad y la dirección de AMA velará por la integridad física y psíquica de todos los socios, de lo que nos  sentimos copartícipes.

Por todo ello, huelga de hambre sí, pero con todos los controles, aprobado y apoyado por todos los socios de AMA,  y con todos los permisos que correspondan.

-Creo que lo que me dices es razonable, mejor cuantos más seamos capaces de luchar contra estos rufianes que nos están matando en vida.

A los pocos días se convocó una reunión de AMA, donde se acordó por unanimidad, por aclamación, realizar un encierro y una huelga de hambre.

Mientras seguíamos caminando y, entre lema y lema, íbamos recordando tantas historias vividas.
 

Comentarios