sábado 25/9/21
POLÍTICA

Blanco podría haber cometido “infracciones penales en el ámbito de la violencia de género”, según el informe final del expediente de Podemos

Fuentes del partido barajan la posibilidad de que al menos una de las tres denuncias internas por acoso contra el parlamentario, que anunció su dimisión hace 15 días pero aún no ha abandonado el escaño, acabe en los tribunales y destacan que mientras mantenga su asiento, el todavía parlamentario mantendrá también su condición de aforado.

joseramonblanco
José Ramón Blanco

El informe final del expediente interno que Podemos abrió al parlamentario autonómico del partido José Ramón Blanco tras las denuncias por acoso de tres mujeres vinculadas a Podemos –la también parlamentaria autonómica Verónica Ordóñez, la secretaria general de Podemos Santander, Lydia Alegría, y la responsable de prensa de Podemos Cantabria– determina que “los hechos descritos” en una de las tres denuncias –la de Alegría, presentada por “acoso y violencia verbal”– podrían ser constitutivos de “infracciones de carácter penal en el ámbito de la violencia de género”. El documento –firmado por la Secretaría del Comité de Seguridad y Salud de Podemos estatal el pasado jueves, 18 de octubre, y al que ha tenido acceso eldiariocantabria– refleja que Alegría formó parte del “círculo cerrado” de Blanco con otros dirigentes, militantes y exmilitantes de Podemos. “En marzo, tras la ruptura”, Alegría “empieza con tratamiento por ataques de ansiedad”, continúa el informe, que añade que preguntado Blanco sobre “el trato” y “los supuestos insultos” referidos a ella, “alega que se han dicho barbaridades ambos”.

“Se puede percibir el miedo y el nerviosismo tanto en las trabajadoras entrevistadas como en testigos”

“Este Comité da por constatado que ha existido y que sigue existiendo un intento sistemático y a lo largo del tiempo de quebrantamiento de una integridad moral, física y de la dignidad” tanto de Ordóñez como de la responsable de prensa “para que abandonen sus responsabilidades o puesto de trabajo, respectivamente, y hay bastantes indicios de que se está repitiendo este patrón” con Alegría, determina el documento, que sostiene incluso que Blanco llegó a confesar a uno de los testigos que “iba a matar” a Ordóñez y a la responsable de prensa de Podemos Cantabria “contratando a dos rumanos” y que “el camino de su casa al Parlamento es muy largo y podrían sufrir un accidente”. “Se puede percibir el miedo y el nerviosismo tanto en las trabajadoras entrevistadas como en testigos que se han negado a la entrevista por temor a represalias, incluso algunos de los que han accedido han mostrado ansiedad ante la posibilidad de que se supiera que estaban participando”, apunta el informe, que añade que “el deterioro físico y anímico de las denunciantes ha sido puesto de manifiesto por la práctica totalidad de las personas entrevistadas y se constata a través de su situación de baja médica e inclusive la asistencia a tratamientos psicológicos y médicos en general”.

Blanco anunció su dimisión como parlamentario de Podemos el pasado 8 de octubre –tras hacerse públicas las denuncias de estas tres mujeres vinculadas a Podemos y diez días antes de la emisión del informe del Comité de Seguridad y Salud del partido–, pero 15 días después sigue sin renunciar a su acta de parlamentario. El aún parlamentario faltó ayer lunes al Pleno del Parlamento de Cantabria por tercera vez consecutiva desde el anuncio de su dimisión, asegurando que se encuentra “de baja” aunque no ha registrado ningún documento en el Legislativo, según han confirmado a Europa Press fuentes parlamentarias y el propio Blanco, que tampoco ha solicitado formalmente hacer uso del voto telemático. Fuentes de Podemos barajan la posibilidad de que al menos una –aunque podrían ser dos e incluso las tres– de las tres denuncias internas contra Blanco acabe en los tribunales, y destacan que mientras mantenga su escaño, el todavía parlamentario mantendrá también su condición de aforado.

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