viernes 14/5/21
CANTABRIA

El teniente coronel de la Guardia Civil acusado por el transporte ilegal de piezas al Centro Botín declara ante los tribunales

Lorenzo Bárez ha asegurado sentirse "muy tranquilo" ante unas acusaciones que "se caen por su propio peso".

Maqueta del nuevo Centro Botín en Santander
Maqueta del nuevo Centro Botín en Santander

El teniente coronel Lorenzo Bárez, exjefe de la Guardia Civil de Tráfico en Cantabria, se ha mostrado "muy tranquilo" tras declarar este martes ante el titular del Juzgado de Instrucción número 1 de Santander, en el marco de la investigación abierta a raíz del presunto transporte sin permiso de piezas al Centro Botín.

Bárez, que confía "totalmente" en la Justicia, ha prestado declaración durante una media hora, aunque a la salida ha asegurado que "no había mucho que declarar", pues las acusaciones, que partieron de un anónimo, "se caen por su propio peso".

El teniente coronel se ha mostrado "muy tranquilo, como he estado en todo momento", y "completamente confiado" en la justicia, que es la que "resolverá" sobre el caso.

El teniente coronel se ha mostrado "muy tranquilo, como he estado en todo momento", y "completamente confiado" en la justicia

Junto al exjefe de Tráfico ha declarado un agente de la Guardia Civil, que pertenece al servicio de COTA (Central Operativa de Tráfico), encargado de la distribución de las patrullas de la Benemérita, y que también fue denunciado.

Traslado sin permiso

El caso se descubrió el pasado 26 de agosto, después de que una denuncia anónima llegara a la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC). En ella se mencionaba el supuesto transporte sin permiso de piezas al Centro Botín por parte del teniente coronel Lorenzo Bárez, ex jefe de la Guardia Civil de Tráfico en Cantabria, y un agente de este Cuerpo, lo que derivó en la consecuente investigación por un presunto delito de negociaciones prohibidas a funcionarios públicos.

Según informó el secretario provincial de AUGC de Cantabria, Alberto Alegría, a lo largo de 2014 se realizaron un centenar de viajes desde la periferia de Santander al centro de la ciudad, donde se construye el edificio, a cargo de una empresa propiedad del agente implicado o de familiares suyos. Este efectivo pertenece al servicio de COTA, Central Operativa de Tráfico, encargado de la distribución de las patrullas de la Benemérita. Asimismo, Alegría ha señalado que en esta "trama" estarían involucrados más agentes, aunque no se ha encontrado indicios suficientes o pruebas contra ellos.

Acompañado por la secretaria de la mujer de AUGC, Pilar Villacorta, Alegría ha indicado que a raíz de un anónimo que recibió hace unos meses, y de las oportunas averiguaciones que se hicieron, denunció este caso de "corrupción interna" en la Guardia Civil ante la Fiscalía Anticorrupción de Madrid. Y ha precisado que en la actualidad el asunto está en manos del Juzgado de Instrucción número 1 de Santander, a raíz de una investigación interna que continúa abierta.

Trama organizada

El portavoz de AUGC, asociación que se ha personado en el caso, ha relatado que a finales de febrero o principios de marzo recibió en su casa un "anónimo", según cree de alguien de la Guardia Civil, en el que se alertaba de la existencia de una trama organizada supuestamente por Bárez y en la que colaboraban "cuatro o cinco" agentes más, para organizar el transporte por carretera de piezas del Centro Botín, desde de la periferia de Santander -zona del polígono de Heras, en Medio Cudeyo, ha concretado- hasta la ciudad.

Así, en la última parte del trayecto, desde la entrada a la capital por la S-10, en la Avenida de Parayas, una patrulla de la Policía Local se ocuparía de acompañar los camiones en los que se transportaban las piezas al centro de arte y cultura promovido por la Fundación Botín, y cuyas obras ejecutan las constructoras OHL y Ascan.

Alegría ha apuntado que una de las empresas encargadas del transporte sería propiedad, en su totalidad o "en parte", del agente que está siendo investigado, o estaría a nombre de familiares suyos, de modo que no se realizaba "ningún permiso" previo ni se solicitaba la pertinente autorización para el trasladado del material, sino que todo era "tan sencillo como cargar las piezas al camión".

Una de las empresas encargadas del transporte sería propiedad, en su totalidad o "en parte", del agente que está siendo investigado, o estaría a nombre de familiares suyos, de modo que no se realizaba "ningún permiso" previo ni se solicitaba la pertinente autorización para el trasladado del material, sino que todo era "tan sencillo como cargar las piezas al camión".

Tras recalcar que el guardia civil pertenecía al servicio que regula el tráfico, el secretario provincial de la AUGC ha manifestado que si había alguna patrulla cercana a la zona por donde se realizaba el transporte de las piezas, se la mandaba a "otra punta" a atender "cualquier incidencia fingida".

Alegría ha asegurado además que, de forma paralela, un empresario del transporte contactó por teléfono con él ya que, según ha dicho, estaba "indignado" porque un guardia civil le estaba "levantando" el trabajo, ya que se "desviaba servicios a su favor", a través de la empresa del sector de su propiedad o a nombre de familiares suyos.

El portavoz de la AUGC ha explicado que tras recibir el anónimo trasladó los hechos que en él se denunciaban a sus compañeros de Cantabria y Madrid, para realizar a continuación "averiguaciones" y estar atentos a los "comentarios" que se hacían dentro del Cuerpo.

Y según ha comentado, en Santander había un "run run" entre un "gran número" de efectivos de que se estaba realizando el citado traslado de piezas, así como una "enorme indignación" por "quién estaba detrás" de todo, en alusión a Bárez.

Así, desde la asociación trasladaron los hechos a la Fiscalía Anticorrupción de Madrid porque, en palabras de Alegría, era la manera con la que se "aseguraba" que la investigación iba a seguir hacia delante, ya que estaba seguro de que desde allí se iba a remitir el caso a la Fiscalía de Cantabria.

Paralelamente, se inició una investigación interna, con participación del GIAT, el Grupo de Información de la Agrupación de Tráfico, a raíz de la cual desde la jefatura de esta agrupación se denunciaron los hechos ante el juzgado, al entender el general jefe -que había recibido "el mismo anónimo" que Alegría- que habría indicios suficientes para la comisión de un delito por parte de Bárez y de un guardia civil.

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