domingo. 03.07.2022
SANTANDER

ARCA denuncia al Ayuntamiento por contaminación lumínica

La asociación asegura que los focos y las farolas del Dique de Gamazo dejan escapar buena parte del flujo luminoso hacia el cielo.

Santander incumple la Ley de Cantabria contra la Contaminación Lumínica. Así lo ha denunciado la asociación ecologista ARCA, que ha presentado el consiguiente escrito contra el Ayuntamiento de Santander por el "flagrante incumplimiento de la Ley de Cantabria contra la Contaminación Lumínica" en las instalaciones del recién inaugurado jardín del Dique de Gamazo.

ARCA ha explicado en un comunicado que en dicha área ajardinada se han instalado "con profusión" focos empotrados en el suelo y que alumbran directamente al cielo, así como numerosas farolas cuyas luminarias dejan escapar buena parte del flujo luminoso hacia arriba.

La asociación considera que todo ello, "además de un derroche de energía que pagarán los vecinos de Santander con sus impuestos", supone el incumplimiento de la Ley de Cantabria 6/2006, de 9 de junio, de prevención de la Contaminación Lumínica, que prohíbe expresamente este tipo de luminarias.

Así, en su artículo 20, la Ley establece que "quedan prohibidos los focos y luminarias situados bajo el nivel del pavimento y que emitan flujo luminoso por encima del mismo, aunque dispongan de pantallas o sistemas para dirigir el haz luminoso".

En consecuencia, la asociación ha presentado ante la Consejería de medio Ambiente una denuncia contra el Ayuntamiento de Santander como responsable y autor de la contaminación lumínica que se está produciendo, y ha exigido que se adopten las medidas pertinentes para cumplir la legalidad y evitar este problema. ARCA ha lamentado que "además de ilegal, es inadmisible que estos tiempos de crisis se derroche el dinero público en iluminar las nubes".

La contaminación lumínica es un "problema grave" que consiste en el brillo del cielo nocturno producido por la mala calidad del alumbrado de las ciudades, que envían la luz hacia arriba en vez de hacia el suelo.

"Dedicándonos a iluminar el cielo no sólo derrochamos dinero sino que malgastamos los recursos naturales, alteramos el hábitat de animales nocturnos y migratorios, y arrebatamos a nuestros hijos la contemplación del cielo estrellado", ha subrayado.

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