martes 28/9/21
TRIBUNALES

Año y medio de cárcel a un policía de Santander por falsificar documento

Juicio a un policía local de Santander acusado de falsificar un documento para evitar una multa
Juicio a un policía local de Santander acusado de falsificar un documento para evitar una multa

La Audiencia Provincial de Cantabria ha condenado a un año y medio de cárcel a un policía local de Santander por falsificar un documento para evitar una multa de 200 euros por aparcar mal su vehículo en la ciudad. La Sección Tercera considera al agente responsable del delito de falsedad en documento oficial del que había sido acusado, y aplica la atenuante analógica muy cualificada de confesión a las autoridades, toda vez que el implicado ha reconocido los hechos.

"El acusado sabía y conocía perfectamente lo que estaba haciendo"

Además, en la sentencia, a la que ha tenido acceso Europa Press, la Sala impone al procesado una multa de 720 euros, a razón de una cuota diaria de ocho euros durante tres meses.

El fallo, que no es firme -puede ser recurrido ante la Sala de lo Penal del Tribunal Superior de Justicia de Cantabria- también le inhabilita para el cargo de policía local durante un año.

En la vista oral, el agente reconoció que había falsificado el documento en cuestión: un pliego de descargo que, según dijo, elaboró en su "tiempo libre" en su "casa", no durante el desempeño del puesto. En él plasmó su firma y la del efectivo con el que habitualmente patrullaba -"esos garabatos los he hecho yo", dijo- y puso también el sello del Ayuntamiento y de la Policía, con la intención de que le retirasen la sanción propuesta por otro agente que en ese momento estaba en prácticas y, en su opinión, no facultado para multar.

Según el fiscal, el hombre "quiso aparentar que su coche se le averió" y por ello se encontraba en la acera de la calle Gravina mal aparcado. "No entiendo cómo pude hacer algo tan estúpido, tan simple. No tiene lógica", manifestó el procesado en el juicio, en el que el ministerio público rebajó de tres a dos años la pena de prisión solicitada.

Mientras, su abogado insistió en la libre absolución de su cliente, aunque subsidiariamente planteó que, en el caso de ser de ser condenado, se le impusiera multa de 900 euros.

SABÍA LO QUE ESTABA HACIENDO

Sin embargo, la Sala ha rechazado el alegato de la defensa, al entender que no es "asumible". Y razona al respecto: "El acusado sabía y conocía perfectamente lo que estaba haciendo". Así, los magistrados creen que se valió de su condición de agente de la Policía Local para coger, de la Oficina de Atestados y Denuncias, un papel oficial del Cuerpo, que "rellenó él mismo relatando un hecho completamente falso", tal y como reconoció en la vista oral.

Lo hizo, añaden, "involucrando a su compañero". Después, tras coger del mismo departamento un tampón con el sello oficial de la citada oficina, lo estampó en "el documento falso por él confeccionado". Y, "por si eso no fuera suficiente, falsificó la firma" del agente con el que solía patrullar.

"Una vez confeccionado el documento, lo adjuntó al pliego de descargo que había redactado y lo remitió al Servicio de Gestión de Multas para que surtiera los efectos" deseados, es decir, evitar el pago de la multa. "Todo este 'iter' es absolutamente incompatible con una comisión imprudente del delito", sentencia la Audiencia de Cantabria, para remarcar que "el acusado sabía perfectamente lo que hacía y para qué lo hacía".

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