lunes 10/5/21
TRIBUNALES

Absuelto el acusado de violar a una amiga porque "no hubo ninguna agresión"

La Audiencia de Cantabria considera probado no solo la ausencia de contacto físico o sexual, sino el ánimo de venganza de ella contra el que fuera su expareja.

La Audiencia de Cantabria ha absuelto al hombre acusado de violar a una amiga acompañado de otro individuo, ya fallecido, al considerar que no hubo "ninguna agresión física ni sexual".

Así, la Sección Primera de la AP ha dictado una sentencia en la que absuelve al procesado, A.C., -en prisión provisional por esta causa desde julio de 2014, tres días después de que sucedieron los hecho--, y para el que la Fiscalía pedía quince años de prisión.

Tras la celebración del juicio, la Audiencia ha decidido absolver al acusado del delito continuado de agresión sexual y la falta de lesiones, porque no ha "quedado acreditado" con "seguridad y certeza" que estos hechos ocurrieran.

Así, la sala, que alude a las "contradicciones" en las que incurre la denunciante, así como a su ánimo de "venganza", considera probado que el 19 de julio de 2014, sobre las tres de la tarde, la mujer llegó al piso que compartían en Santander el acusado y su compañero, ya fallecido, permaneciendo los tres en la cocina.

La denunciante abandonó el domicilio "sin que conste que se produjera ninguna agresión física ni sexual", según apunta el fallo

Transcurrido un tiempo no determinado pero "inferior a una hora", la denunciante abandonó el domicilio "sin que conste que se produjera ninguna agresión física ni sexual", según apunta el fallo.

En el juicio, el acusado negó los hechos, al asegurar que no mantuvo "ningún contacto físico" con la víctima, a la que no tocó "con ningún dedo". Sin embargo, la mujer manifestó que los dos procesados fueron "muy agresivos" cuando la "golpearon" y agredieron física y sexualmente. "Me aporrearon la cara, a puño cerrado", aseveró.

Contradicciones y ánimo de venganza

Los magistrados de la Audiencia cántabra aluden en su fallo a las "contradicciones" de la mujer y a su "ánimo de venganza y resentimiento" expresado a través de mensajes telefónicos que ella misma remitió al procesado, del que al parecer había sido pareja.

Creen que su testimonio resulta "insuficiente" y "carece de eficiencia para enervar la presunción de inocencia", al ser "de dudosa credibilidad" y existir "ambigüedades".

Para la Audiencia, los hechos fueron "pacíficos", pese a que la chica mantuvo en el juicio que el acusado la agredió y golpeó y le obligó a hacerle una felación, eyaculando en su boca e introduciéndole los dedos en el ano y en la vagina, todo ello en la cocina y negado, además, por el hombre.

Y si bien ella aseguró que no estuvo en ningún momento en la habitación, las pruebas periciales acreditan que en la primera estancia no se encontró "nada reseñable", mientras que en la segunda, a los pies de la cama, había sangre en el suelo que coincide con el perfil genético de la mujer.

Además, no se detectaron restos de semen en su boca, aunque sí presentaba una herida "superficial" en ambas mejillas, así como diversos hematomas en distintas partes del cuerpo, lesiones compatibles con "presión y forcejeo" y, también, con "el roce con una superficie rugosa", según los forenses.

En cuanto a las contradicciones, el fallo pone de manifiesto que la chica afirmó en el juicio que fue a casa del procesado porque él la había llamado para que recogiera unas ropas, pero a los agentes les había relatado sin embargo que había estado toda la mañana en el piso, comiendo y bebiendo con sus dos inquilinos (el acusado y el fallecido). Y ante el juez instructor había asegurado que fue al domicilio porque el hombre le "había pedido perdón".

Asimismo, negó haber mantenido una relación sentimental con él, asegurando que solo eran "amigos o conocidos", pese a que le había facilitado su número de cuenta para que pudiera cobrar una ayuda social para pagar el alquiler de su domicilio.

A todo ello se suma el contenido de los "abundantes" mensajes y llamadas, no contestadas por él, de lo que "se infiere que mantuvieron algo más que una simple relación de amistad" y que ella, ante la ruptura de la relación, se encontraba "mal", existiendo así un "móvil de venganza y resentimiento".

Entre los mensajes enviados, figura uno en el que ella le decía a él: "que malo eres. Yo creí que tu me querías y me has dejado sola y me encuentro mal y a ti no te importa. No sé que decirte después de esto voy a destruir" u otro en el que manifestaba: "Mañana voy a ponerte una denuncia para una orden de alejamiento. No te puedes acercar a mí. Déjame vivir una vida normal y tranquila".

Todo lo anterior, tanto los testimonios como las pruebas practicadas, "no revelan inequívocamente una felación y penetración con los dedos vaginal y anal en contra de la voluntad de la víctima en la cocina del procesado más allá de toda duda razonable", concluye la sala, que absuelve así al acusado.

Contra la sentencia de la Audiencia de Cantabria cabe recurso de casación ante el Tribunal Supremo.

Comentarios